Archivo de marzo de 2007

La Giralda: Las apariencias engañan

28 de marzo, 2007

C/ Hartzenbusch 15. Mapa.

Ayer fuí al cine por la calle Fuencarral que curiosamente es paralela a la calle Cardenal Cisneros que tiene varios sitios de tapas y cervezas como El Mesón del Pobre o la Cervecería L’Europe comentadas en este blog, pues buscando un sitio para tomar unas cañas y picar algo antes de entrar al cine recordé que cuando era peque iba con mis padres a este sitio que me ocupa hoy. No recordaba muy bien como era pero si como llegar. Menos mal que no está en la Plaza Mayor o aledaños ya que visto desde fuera puede parecer el típico engaña-guiris del centro: Taberna con motivos andaluces y taurinos, cortina en la puerta de entrada, camareros uniformados… pues señores nada más lejos de la realidad, aquí se hace cierto eso de que las apariencias engañan.

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LA CERVEZA

Cuando entre por la puerta, lo primero a lo que dirigí mi mirada (deformación profesional cervecera) fue al grifo de cerveza, yo esperaba encontrar Cruzcampo pero resultó ser Amstel la cerveza por lo que se me torció un poco el gesto, pedimos un Ribera y una caña pensando en dar una oportunidad más a esa cerveza y quedé gratamente sorprendido del sabor suave y de la presión atenuada de la caña así que decidí seguir a cervezas, con las consumiciones nos pusieron un pinchito de aceitunas sevillanas aunque pude observar que no sólo tenían de «pinchito compañero» aceitunas sino queso, chorizo, etc, eso sí siempre una unidad por consumición.

LA COMIDA

Pude observar en la barra un tablón con las tapas de que disponían, todas ellas entre 2,80 y 3,90 €, entre las que cabe destacar los trigueros a la sal, la presa ibérica a la plancha o al whiskey, rabo de toro, habas con morcilla o huevos y sobre todo y no os podéis perder… ¡el salmorejo! servido con endivia, migas de jamón y huevo. Os he de decir que aunque lleven el nombre de tapa no tienen nada que envidiar a algunas medias raciones que he probado én algún que otro bar. Además de las tapas existe una carta de raciones bastante nutrida y con platos típicos andaluces. No podía faltar el «pescaito frito» como las pijotas, boquerones, chipirones, calamares etc. De casi todos los platos disponen de ración y media ración. Os recomiendo como media ración los chopitos (5,65) y los flamenquines (4€, se venden por unidades con uno para dos está bien), estos últimos son un rollo de empanado de lomo adobado, puntas de jamos, queso y bechamel servidos con patatas fritas y además ¡¡éstas últimas son caseras!!

EN GENERAL

Me sorprendió gratamente volver al sitio que me llevaban mis padres cuando era más joven y darme cuenta porque les gustaba tanto, aunque he de reconocer que si no conociera el sitio probablemente no hubiera entrado sólo por la apariencia externa. No tiene mesas ni taburetes en barra pero si dispone de comedor para cenas o almuerzos. El servicio, ejemplar, se nota que llevan años en esto y les gusta, amabilidad, eficiencia y educación. En la puerta tienen un cartel por el que se prohíbe la venta ambulante con lo cual puedes estar tomando unas cañas sin que te pregunten 5 chinos distintos que si quieres películas aunque como te parecen todos iguales al tercero ya estás a punto de pegarle una voz y tampoco es plan. Lo dicho, las apariencias engañan…

Fogón y Candela

26 de marzo, 2007

C/ Ferraz 23, esquina con C/ Quintana. Mapa.

El otro día al acudir a un cumpleaños en el que creía que iba a haber algo de picar me sorprendí y me di cuenta que iban directamente a lo serio, es decir copazos a mansalva, por lo que decidí pasarme por un sitio que antes frecuentaba bastante llamado La Dehesa de Santa María y que fue uno de los precursores de los pinchos en tostas en Madrid a un precio bastante asequible, pero poco a poco fue empeorando en la relación calidad precio y deje de ir. Pero al verme en tal situación (copas con el estómago vacío) y en la zona en la que me encontraba no me quedaba más remedio que volver. Y es ahí donde me lleve una grata sorpresa: Para empezar ya no se llamaba Dehesa de Santa María sino Fogón y Candela y aunque la base del negocio seguía siendo la misma muchas cosas habían cambiado para bien.

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LA BEBIDA

No todo iba a ser perfecto no? Disponen de grifos de Cruzcampo y Amstel, (primera vez que veo algo así) y para nosotros, los amantes de la Mahou no hay grifo pero si tercios. La caña la tiran de forma aceptable y consiguen «matizar» ese sabor distinto de Cruzcampo y Amstel. En cuanto al vino disponen de una amplia variedad y guardados en neveras para conservarlos a su temperatura adecuada para ser servidos sin que pierdan su sabor. El precio de la caña es de 1,20€ y el del vino oscila entre el 1,50 y los 2,20 dependiendo de cual elijas y siempre acompañando a la bebida un pinchito.

LA COMIDA

Es aquí donde han conseguido recuperar la calidad y el precio de antaño cuando se llamaban la Dehesa de Santa María y además se han superado. Además de varias raciones y ensaladas, que por cierto tenían buena pinta pero que no probé, la parte central de la carta se centra en sus tostas y tapas. La diferencia entre unas y otras está en el tamaño y claro está en el precio (1,60€ las tapas y entre 3,50€ y 4€ las tostas), además hacen hacen distinción entre las tostas o tapas Gourmet y las típicas.

Entre las Gourmet cabe destacar la morcilla con mostaza y queso, cecina con queso aceite y ajo, anchoas con torta del Casar, gambas con Torta del Casar y en cuanto a las tostas tradicionales podemos encontrar de salmón, anchoas, jamón, salchichón, etc… éstas son más simples pero igual de sabrosas que las Gourmet. También se puede escoger una degustación de 4 tapas por 4,80€ (si son Gourmet aumenta 0,60€ la unidad) o de tostas por 10,50€ (si son Gourmet aumenta 0,60€ la unidad). El tamaño de cada tosta equivale a 4 tapas aproximadamente y ésta es de pan de hogaza de buen tamaño.

EN GENERAL

Es un buen sitio para tomar algo de picar en incluso cenar, el servicio está formado por gente joven bastante eficiente, y aunque el local estaba hasta la bandera fuí servido con prontitud. No es un restaurante y no dispone de mesas tradicionales para sentarse, eso sí, dispone de mesas altas repisas y taburetes. El único inconveniente, como he comentado antes es que está hasta la bandera y más los fines de semana.

Sudestada: un asiático que hay que conocer

24 de marzo, 2007

Modesto Lafuente 64. Mapa. Tel: 91 533 41 54. Mapa.

Sudestada nace en Madrid como «sucursal» de uno original en Buenos Aires, no deja de ser curioso unos argentino montando un asiático. Recibe buenas críticas y es sin duda digno de visitarse si se es aficionado a esta cocina. El local decorado de forma zen, un poco frío, y para unos 25 comensales, imprescindible reservar para asegurarse mesa.

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Antes de todo, hay que llegar con ganas de probar cosas nuevas, fuertes, con contrastes, toda una experiencia para la que hace falta olvidarse de los sabores habituales y estar dispuesto a experimentar. La verdad es que recuerda a una curiosa mezcla entre cocina «moderna» por presentación, detalles, combinaciones y juegos de sabores con los aromas más auténticos de Asia.

Antes de describir el menú, una larga aclaración, no soy crítico gastronómico, ni especialista en asiáticos y tampoco he tomado nota de los cinco ingredientes de cada uno de los diez platos probados, se trata de contar la visión normal, como ya he hecho a varios amigos, en el fondo el objetivo del blog. Supongo que teníamos el menú degustación, y por todo lo que hemos probado y lo relativamente corto de la carta creo que hemos tenido una buena visión de su cocina.

Para empezar unos rollitos vietnamitas pero de tamaño considerable, no «de muestra» como suele ocurrir, con su correspondiente lechuga, menta y un poco de ensalada y la salsa para acompañar, muy buenos. Para continuar una excelente empanadilla con un relleno de fuerte sabor a jengibre, de lo mejor de la comida, después una ensalada de entrañas de cordero, menos mal que tenía alguna verdura picante, pero el sabor era duro de pasar, al menos para mi. Luego una empanadilla, pero con la masa cocida en lugar de frita y salsa de soja, imprescindible para tomarla, también buena.

Ahí empezamos con los segundos, arrancamos con unos secretos de ibérico con algunas verduras, excelentes, con un chorro de mango por encima que le daba muy buen punto a la carne, de acompañamiento un arroz frito con maíz, guisantes y alguna otra verdura, y unos taquitos, seguramente de carne de cordero, que preferí apartar para no estropear el sabor del cerdo. También algo de arroz blanco para bajar los sabores. Además es de los casos que esa guarnición de verduras no se debe dejar ahí, acompañaba a la perfección, de lo que se podía prescindir era de mojar la carne en la salsa.

Y para terminar otros dos platos, uno carne, ¿de cordero o cerdo? muy picante, para tomar junto con arroz blanco, muy buena también, como se puede ver el picante (y eso sin coger las guindillas) tapaba el resto, pero esta realmente rico, sin anular la capacidad de percibir sabores. Y por último un plato que se me ha quedado algo perdido, parecido a calamar en sabor, pero no debía ser, acompañado por fideos secos y algunas verduras.

En los postres un variado con los cuatro que tienen, donde destacaba mucho las tres texturas de chocolate (helado, crujiente y palitos) y algo menos el pudin de coco acompañado de helado del mismo sabor.

Todo esto acompañado por cerveza japonesa Kirin de botella, sabor seco y perfecto complemento para el picante; también tomamos un cava seco, muy bueno para empezar y postres pero avasallado en la comida por la potencia de los sabores. Como cerveza de grifo tienen Ambar, algo que ni me he planteado, la tengo especial manía.

El precio 40€ el menú, bebidas aparte, en la carta debe oscilar entre 30 y 40, hemos comido más de lo normal.

En cuanto al servicio muy bueno, tres personas en cocina y tres para sala, lo que para el tamaño del local es mucho. Curiosamente te explican cada plato y cómo comerlo, utensilio recomendado, si echarle la salsa o no, choca un poco, pero es realmente útil para conocer su cocina y disfrutarla en plenitud. El trato muy bueno y rápido y además hemos prolongado la sobremesa más allá de lo razonable y en ningún momento nos han dicho nada. Sólo un pero en cuanto al local, a este nivel «los fogones» deberían estar más separados del comedor, el ambiente se carga un poco.

Toda una experiencia por los sabores asiáticos, es curioso como aunque se mezclan varios y algunos son desconocidos, se puede percibir cada uno de ellos por separado, no es un «pastiche» y además cada plato tiene su personalidad propia.

Tras lo visto, yo recomendaría el siguiente menú: rollitos vietnamitas, empanadilla (la frita), secreto ibérico si apostamos por lo flojo y la carne picante si nos aventuramos y para cerrar chocolate tres texturas, acompañando con la cerveza Kirin. Y además de eso, preguntar, seguro que nos explican todas las opciones y nos ayudan a confeccionar un buen menú, la parte «didáctica» la hacen bien.

Taberna Don Honorio: ni fu ni fa

21 de marzo, 2007

C/ Caracas 1. Mapa.

Este local situado muy cerca de uno de los inminentes iconos de los cerveceros de Madrid, El Santo, defrauda bastante, no así por la cerveza, sino por los canapés que puedes disfrutar.

El bar es bastante amplio, al menos eso me pareció porque no había casi nadie, lo que para mi fue un síntoma negativo, y las posibilidades de explotación son claramente mejorables.

Cerveza

En este punto no le puedo poner casi peros, muy bien tirada, como marcan los cánones, con la espuma impidiendo que se escape el ácido y, sobre todo, respetando los tiempos de reposo entre la entrada del líquido elemento y la espuma. Los precios del líquido de cebada oscilan entre 1,30 € la caña y 2,20 € el doble

En cuanto a los vinos (1,80 € la copa), también está bien, tiene una variedad más o menos para satisfacer a los paladares que tienen un ‘romance’ con el morapio.

Gastronomía

honrioAquí es donde se produce la parada de burro. La carta de canapés, a ojos del cliente es más o menos amplia, con varias alternativas que se dividen en las típicas de calientes o frías. El problema radica en que son muy pequeñas y a pesar de tener un precio relativamente moderado 2,60 € se hace caro al observar que la cuantía brilla por su ausencia. Además, esta teoría la avala también esta página web.

Incluso son más duros que estas lineas que estáis leyendo ahora. En otro capítulo, la empanada de bacalao no se caracteriza por ser ninguna maravilla, además, al menos la que probé yo, no tenía una masa muy fresca.

Por último, en este epígrafe, las tapas que te ponen con cada ronda simplemente cumplen, eso si, escasas en imaginación. La primera vez un plato de patatuelas fritas, a partir de aquí llega el ‘show del embutido’ de todas las clases, eso si excepto jamón ibérico.

TRATO

Ni bien ni mal. En resumen, un mal hostelero, porque no sabe intuir donde está la nueva clientela y mi experiencia en esto de la cultura de los bares me dice que para dedicarse a esto con éxito también tienes que tratar a tus clientes de tal manera que sientan que están como en su casa, y en este caso, esta máxima no se cumplió.

Cervecería Jamonería Ponzano

14 de marzo, 2007

C/ Ponzano 12. Mapa.

Es una cervecería amplia la cual cuenta con una esquina donde despachan todo tipo de embutidos, vamos como su nombre indica una «jamonería».

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La cerveza que allí ponen es Mahou, bastante bien tirada y disponen también de buenos caldos para los amantes del vino. Hay que saber que el doble aquí es servido en copa grande y fría. El bar presenta un decorado bastante ameno, una mezcla de bar antiguo con algún toque moderno, dispone de salón situado en la planta de abajo, donde diariamente dan menús y comidas/cenas a la carta. Dispone arriba de una amplia barra junto a la ya comentada esquina jamonera; dispone también de mesas para poder comer algo sentado.

Comida

La carta de que disponen es bastante variada, pero yo aquí recomiendo los chipirones en su tinta, los cuales te lo sirven en una cazuelita de barro y la verdad es que están realmente buenos, también disponen de una ración de cecina de León como buenacecina jamonería que es, la cual está muy bien cortada, acompañada de un toque de aceite de oliva y una pizca de pimienta negra, dándole gusto y gran sabor. Cabe mencionar también las raciones de calamares y callos, sobre todo la última, por lo que me comentan los que conmigo van, ya a que a mi no me gustan.

Servicio

El servicio es bueno, ya te sientes en las mesas (situadas en la planta de arriba) para degustar unas raciones o en la barra y las cañas suelen estar acompañadas de una tapita.

Recomendación

Recomiendo pasar por este sitio a degustar sus chipirones y su amplio surtido de embutido acompañado de una cerveza por lo general bien tirada. Es una buena referencia para cenar después de haber estado tomando cañas en alguno de las cervecerías de la zona, las cuales ya han sido comentadas aquí.

Cervecería Gaztambide

1 de marzo, 2007

C/ Gaztambide 50, esquina con Joaquin María López. Mapa.

Situada en la zona de Moncloa, puede parecer la típica terracita de verano donde tomar un refresco y seguir con tu camino, si te quedas sólo en eso te estarás perdiendo una de las mejores cualidades de este sitio. Está situado cerca de la Cervecería El Escudo de León y la cervecería Nuevo Riaño lo que puede favorecer una buena ruta para tomar unas cañas.

LA CERVEZA

La cerveza no podía ser otra que mi amiga la Mahou, tirada de una forma aceptable aunque no excelente, en cuanto al resto de bebidas tienen un repertorio justo y adecuado para agradar a todos los paladares. Pero no es la cerveza o el vino la principal característica de esta cervecería, ya que sí sólo te quieres tomar una o dos cañas, las tapas que ponen son muy normalitas y te estarías perdiendo…

LOS AHUMADOS

Pues sí, los ahumados es la estrella de este sitio. Las tostas que podemos encontrar en la mayoría de bares de Madrid aquí están compuestas unos ahumados de excelente calidad y a un precio acorde a la misma. Cabe destacar la tosta de solomillo ahumado, para mí la mejor, tosta de sardina, bacalao, salmón, etc… aunque si quieres tomar algo más que una tosta o dos, también otro de los puntos fuertes son los mejillones al vapor servidos en ollas recién sacados del fuego y con varios condimentos a elegir para darles sabor. Fuera de esto el resto de la carta es normalita y no resalta demasiado respecto a otros bares. Como siempre os digo lo que me gusta, está bueno y a buen precio (todo ello bajo mi punto de vista) pues aquí os dejo un sitio más de la zona de Moncloa por si queréis un sitio más en vuestros andares cerveceros por esa zona.

EL SITIO

El sitio tiene un amago de taberna andaluza pero sin llegar a ser recargante, desde luego la época fuerte del sitio es el verano con una terraza enorme donde poder degustar lo que os he comentado antes, en invierno sólo dispone de la barra y cuatro mesas en el interior. El servicio es sobrio y profesional, sin un mal gesto pero tampoco con una sonrisa. Antes de que se me olvide, en cuanto al tema precios, éstos varían si estás en la barra, sentado dentro o en la terraza.