Archivo de junio de 2007

El Quinto Vino

27 de junio, 2007

Hernani 48. Tlf: 91.553.66.00. Mapa.
Horario: De 12:00 a 16:00 hs y de 21:00 hs hasta cierre. Cierra los domingos.
Página web: http://www.elquintovino.com/

Situado en pleno corazón de Madrid, en la calle Hernani, muy cerca del metro de Nuevos Ministerios y a sólo 5 minutos andando de la Glorieta de Cuatro Caminos, El Quinto Vino ofrece tapas tradicionales y mezclas sugerentes de ingredientes básicos.

quinto vinoEl local, de tamaño reducido, está ambientado al estilo de la típica taberna madrileña con fotos de propios y extraños, rincones dedicados a clientes especiales y decenas de botellas de vino y barriles enormes a modo de mesas altas. Cuenta con una pequeña barra y un comedor con capacidad para algo más de 30 personas. Hay quien asegura que además tiene otro comedor algo más escondido, pero que yo nunca he tenido oportunidad de visitar.

Abierto desde hace 12 años es famoso por las croquetas de cocido y una excelente carta de vinos que hacen las delicias de los más entendidos. Cuando se entra en el Quinto Vino se ha de ser consciente de que se va a disfrutar de una jornada gastronómica sencilla pero diferente, de la que saldremos muy satisfechos por la alta calidad de los productos ofrecidos.

La tradicional cerveza, Cruzcampo, y su amplia carta de vinos son la mejor manera de empezar. Recomendamos pedir tapas y raciones, entre las que destacan las famosas croquetas de cocido con receta secreta de Esperanza, quien va exclusivamente a El Quinto Vino para elaborar las croquetas, haciéndolo todos los días para servirlas frescas y recién hechas. El secreto, una bechamel suave y bien ligada como la de casa, sin muchas especias que empañen el sabor de la mezcla. Sabrosas y jugosas sorprenderán con un sabor tan sencillo como exquisito. No faltan el queso, los huevos “estrellaos”, los embutidos y las conservas y mezclas tan sorprendentes como el revuelto de morcilla y gambas, la berenjena frita con salmorejo y bacalao, el foie con bacon, etc.

quinto vino

Pata terminar ofrece postres caseros sin complicaciones que dejan una sensación dulce. Para los más golosos y amantes del chocolate recomendamos las trufas y para el resto un diferente flan de limón. El precio ronda los 20 ó 25 € por persona. No es barato en comparación con otras tabernas que ofrecen el mismo estilo de comida pero la calidad de los productos y la experiencia del personal son mucho mejores, por lo que merece la pena pagar algo más.

También ofrecen menú del día con dos primeros y segundos a elegir, programado mensualmente excepto los miércoles, en el que el menú es cerrado y sólo se sirve cocido madrileño completo. Una opción sin duda más económica por 9.50 €.

Recomendamos reservar si sois más de dos o tres porque suele estar lleno y la barra es algo pequeña.En definitiva, una taberna de calidad a un precio asequible, al que ir de vez en cuando sin miedo a sentirte defraudado, o al que llevar a algún amigo sabiendo que va a quedar contento.

Cervecería O´Muiño

13 de junio, 2007

c/ San Francisco de Sales 28. Mapa

Es una agradable cervecería, nada ostentosa y un tanto pequeña, surtida de fotos del Madrid antiguo, fotos que sin duda merece ver y comprobar la evolución de algunas calles de nuestra ciudad, también acompañada por alguna foto de molinos que es de donde proviene el nombre del bar. (significa «molino» en gallego, tierra de donde es Manuel, su dueño) Ahora que se aproxima el verano también se puede disfrutar de unas buenas raciones y unas cervecitas en la terraza que montan en la acera.

o'muiño

BEBIDA

La cerveza que aquí se tira es Estrella de Galicia, la verdad que es una cerveza bastante rica, no es Mahou, pero esta bien, sobre todo si se tira adecuadamente, y en este sitio Manolo sabe tirarla bien. Logicamente como buen gallego tiene caldos de la tierra (Ribeiro, Albariño) servidos en su correspondiente taza. Aqui por cada ronda te ponen una buena tapa, desde un trozo de empanada, hasta el canapé de jamón pasando por gambas y canapé de lacón, todo un lujo para mojar la cerveza o el vino.

GASTRONOMIA

La comida aquí es bastante buena, es su punto fuerte; preparan unas papatas ali-oli para chuparse los dedos, merece hablar también de las raciones: lacón a la gallega, sepia, pulpo, y una oreja muy bien preparada y riquísima. La carta es amplia, comentar que las raciones de la carta son muy suculentesas, tanto de cantidad, como de calidad, aunque quizá lo mejor sea su precio.

ali oli

Pasamos a hablar de los bocadillos, yo no soy muy dado a cenar de bocata, pero tengo que hablar de los bocadillos que aquí se sirven, para empezar el tamaño de cada bocadillo ronda casi la barra de pan; dispone de gran surtido de bocadillos: de lacón, lomo con queso, lomo-tomate, … (dentro de la carta estan los bocadillos que se pueden pedir). El precio de los botacas no supera los 4 euros.

EN GENERAL

El trato aqui es bueno, el dueño del bar está siempre en la barra, dando un buen servicio. Comentar que cuando montan la terraza la mujer es la que la atiende. Lo dicho antes una «cervecería gallega familiar» amenizada por los cuadros colgados con fotos de Madrid, de tamaño reducido pero que mejora con las mesas de la terraza.

CONSEJO

Merece la pena pasar por aqui y disfrutar de un caldo o una cerveza acompañada de unas buenas raciones, sobre todo ahora que es temporada de terrazas. Una vez allí, hay que aprovechar para ver esas fotografías de Madrid. Lo mejor es la calidad-precio.

Norte y Sur: para comer bien

5 de junio, 2007

Bravo Murillo 95. Mapa.norte y sur. Telf: 915 535 153.

Situado casi en la glorieta de Cuatro Caminos, este lugar con toda la tradición de un bar antiguo, barra de metal incluida, nos espera para comer o cenar unos magníficos productos que se pueden ver en su vitrina desde la calle, las ostras, navajas o cigalas nos invitarán a entrar. Cuenta con una plancha justo a la entrada que es la protagonista de la cocina, y que a pesar de su situación no inunda el bar de humo.

Un buen sitio si quieres disfrutar de mariscos, verduras y carne a la plancha, a precio razonable, sin preocuparte mucho por el sitio ni por la bebida.

Bebida.

Este no es el punto fuerte desde luego, cerveza Águila (Amstel) tirada de forma irregular, si consigues que te la pongan en jarrita bien fría y con un poco de esmero puede pasar, no hay refugio en el botellín. Si lo que quieres son vinos el blanco de la casa es un poco duro pero se deja tomar, mientras que el tinto ya requiere más esfuerzo. Si vais varios conviene pedir una botella donde ya puedes elegir algo un poco bueno.

En las tapas tampoco esperéis nada, unas patatas fritas a lo sumo y no de las mejores, decididamente si lo que quieres es tomar unas cañas y punto este no es tu sitio.

Comida.

Aquí es donde viene lo bueno, básicamente pescados, mariscos, carne y verdura a la plancha. Platos sin ninguna elaboración, producto puro y bueno, no el mejor que se puede encontrar pero en un buen punto respecto al precio. Destacan las ostras a 12€ la docena, no las más grandes posibles pero buenas, un buen comienzo. Recomendables las parrilladas de verduras, bien variada o los trigueros y cebolletas por raciones sueltas. Tiene una oferta de marisco importante, todo a la plancha, que varía según el día, excelentes carabineros (caros como no puede ser de otra forma), gambas, cigalas, navajas y en ocasiones oricios u otros productos de temporada, en estos últimos, fuera del mar, destacan las setas en su época.

Para continuar la cena también cuentan con brochetas de mero u otros pescados, muy buenas, o con almejas a la marinera con un guiso sobresaliente, calamar o sepia a la plancha, en ocasiones también en brochetas, vamos que hay que echar un vistazo a la vitrina y a lo que hay por la plancha. Mención aparte merece la carne de buey a la plancha, unos 13€ para dos personas y ración que va variando según el número de comensales, muy sabrosa bien quemada por fuera y sangrante por dentro, vamos una maravilla, la pieza la ponen tal cual, cortada pero no separada, así que puedes disfrutar de esa visión, tendrás que quitar un poco de gordo, pero vale la pena.

Servicio y precio.

Depende del día, no es especialmente bueno salvo que te conozca un poco Beni, si es fin de semana está tan lleno que puedes estar una hora para cenar, como detalle odioso, a veces, no tienen tiempo ni de recoger la barra con lo cual si llegas a las 11 la imagen es impactante. Tienen un pequeño comedor y suele ser bueno reservar, aunque lo habitual es cenar en la barra o en las repisas del otro lado, eso sí en ningún caso llegues muy tarde porque a las 11, o muy poco más cierran el acceso aunque si estás dentro te quedes cenando hasta las 12.

No es especialmente caro, salvo que te metas en carabineros, setas o cigalas, con verduras, calamar y carne sin mucha bebida sales por unos 25€, algo razonable para la calidad del producto.