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El misterio Cruzcampo

31 de marzo, 2009

Está claro que para gustos colores y que cada uno tiene los suyos, esto para evitar mosqueos aunque la polémica está servida: cada cual tiene sus marcas de cerveza favoritas. Dentro de que en España tampoco tenemos una gran variedad y aunque cada vez vamos entendiendo más de cervezas de importación, lo que más se bebe es «la caña del bar«. Creo que en esto de los gusto tiene mucho que ver la costumbre, cuanto más bebes una marca que más o menos te agrada más te haces a ella, por eso en cada de zona de España hay una marca preponderante y curiosamente es la que más gusta a la gente.

No es ningún secreto que nuestra marca favorita es Mahou, claro la más extendida por Madrid, a esto colabora también que los sitios que frecuentamos suelen tirarla muy bien. Curiosamente una de las marcas a la que le estamos cogiendo manía es Cruzcampo, vale es una manía y por tanto muy subjetiva, pero deja un final amargo que hace que pases alguna caña pero que tomar unos dobles parezca misión imposible. Una solución, como siempre, es la glacial, vamos que esté muy fría y así se tapa un poco el sabor.

Autor: djrich999, (en flickr)

Lo curioso es que si vas al sur, yo lo he comprobado en Sevilla y Málaga el sabor cambia, diría que es un poco más fuerte, con algo más de cuerpo y sin ese punto de amargor al final. Vamos una cerveza completamente distinta y que se adapta bastante a mis gustos. Todo esto con el crimen que cometen en muchos sitios a la hora de tirarla. La explicación parece fácil, hay distintas fábricas por España y cada una utiliza un agua distinta, eso le hace cambiar, pero parece que si quieres mantener un producto y una imagen de marca lo mínimo es que se pueda identificar lo que vendes, y aún así me parece exagerada la diferencia.

Aseguro que he pensado que es sugestión, estoy en otro sitio, asumo que lo que me voy a encontrar es diferente y lo tomo con naturalidad, pero no soy al único que le ha pasado y ya lo he comprobado varias veces. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Os ha ocurrido lo mismo?

Sobre lo de tirar la cerveza y cómo lo cuidan en cada ciudad o zona tenemos para debate aparte.

pd: aunque sea de otra marca encontré esta imagen cervecera por Málaga y el camión casi me hizo un favor, me dejó la escena delante del objetivo.

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autor de la primera foto: djrich999 (en flickr)

Taberna 1929: calidad y buen precio

6 de marzo, 2009

C/ Rodríguez San Pedro 66. Mapa. Telf: 91 549 91 16.

Por el título parece que vamos a cumplir el bueno, bonito y barato, y no andamos lejos, aunque los tres conceptos sean algo subjetivos estamos en un sitio en el que podemos cenar bien, con materias primas de calidad, buenas elaboraciones y a un precio razonable, todo ello con buen servicio.

El local está situado en la zona de moncloa, garantía de buen ambiente, pero zona en la que a veces no es fácil encontrar sitios de calidad, es bastante amplio, la barra normal, con una zona de mesas altas para picar y un par de comedores relativamente amplios. En ellos la decoración con ladrillos y las mesas impecablemente montadas hacen de un ambiente agradable y acogedor.

En la barra.

Podemos encontrar cerveza Cruzcampo, que sabiendo que esto es entrar en polémicas, no es ninguna de nuestras favoritas, será por ese sabor demasiado amargo que deja al final o porque su gusto no es el suave de Mahou al que acostumbramos, pero la verdad es que a mi no me pasa demasiado bien, la solución es tomar cañas porque el doble se va a hacer duro, en cuanto a cómo la tiran no está mal, esto hace que pase un poco mejor. Afortunadamente con cada ronda vendrá su correspondiente tapa, no fallan una, y con buena variedad y calidad, desde pequeñas porciones de «bollo preñao», patatas ali-oli, ensaladas, patatas con pimientos… muchas tapas de cocina y en una cantidad buena para acompañar la cerveza. También se puede optar por los vinos, tienen buenos vinos por copas y también uno un poco más joven tinto muy barato para el «chato» ya que las copas las ponen en unas de vidrio perfectas para disfrutarlos.

Para comer o cenar.

Lo que más destaca es su carta, amplia, variada, de calidad y a precio razonable. Hay que empezar por las croquetas, ración de seis pero de un tamaño enorme, elaboración casera y realmente buenas, además con un punto que las hace distintas y realmente imprescindibles. También destacan sus hojaldres de espinacas o carne, el plato de huevos con pimientos y chistorra, el queso majorero con mojo o el revuelto con morcilla y piñones. Mención aparte merece la carne, chuletón al peso (unos 40€ el kilo) realmente bueno, de los mejores que hemos tomado últimamente, lo sirven en una fuente de hierro caliente para rematar el punto que trae, así que es bueno que si lo queréis muy crudo lo retiréis pronto y sólo le deis el golpe de calor antes de comerlo, sino tenéis el riesgo de que se pase.

Lo mejor es dejaros una foto de la carta porque es complicado describirla, todo lo que hemos probado realmente aconsejable, buen producto y elaboraciones clásicas pero originales.

El trato es muy bueno, están atentos a todo, son realmente atentos y hay personal suficiente como para cumplir sin problemas con el local.

En definitiva un sitio muy recomendable y del que nos hemos hecho habituales. Por cierto nos veremos por ahí en el Chuletón&blogs de Cucharete.

Shuzo’s: un japonés muy particular

11 de enero, 2009

Jorge Juan 52. Mapa.

Creo que por más que lo intente describir este sitio es complicado: estética de pub, aforo para 20 personas, oscuro como un bar de copas y con música de hace bastantes años, lo que genera un ambiente… buenísimo!!! en cuanto a lo que puedes tomar es fácil: maki sushi, cerveza japonesa y copas, todo excelente; y con esto está todo dicho, pero bueno vamos a detallarlo un poco.

Lo que hace especial al local es su dueño, Shuzo, un japonés que lleva el local y que le da su particular personalidad y un enorme gusto por todo lo que hace, siempre con una sonrisa y un trato exquisito. De ahí que podamos encontrar maki sushi que él mismo prepara y que a 5,50€ el plato de 9 piezas es absolutamente imprescindible. Son de los mejores que he tomado, eso sí cuidado con el washabi que es algo más fuerte de lo normal. Y otra advertencia: lo sirve hasta las 23:00 y a veces se acaba, así que es mejor ir pronto.

En cuanto a la cerveza no tiene grifo, única pega, pero tiene una buena cerveza japonesa, Asahi, suave pero con un sabor final un poco más potente que la kirin y que a mi me gusta bastante, servida en vaso de sidra, acompaña perfectamente al maki, con cada ronda te pondrán unas patatas fritas o frutos secos. No es una cervecería pero sí se pueden tomar unas cuantas cervezas, a 3€ cada una.

Y aunque no sea tema habitual de este blog, las copas de Shuzo’s merecen un apartado especial: magníficamente preparadas, especialmente las ginebras, con la cáscara del limón, unas gotas exprimidas (nada de pulco ni parecido) y en su justa medida, eso si tomas Tanqueray o similar, la Hendrick’s viene con pepino ya que el aroma es de pepino y rosas, según nos explicó, otras las sirve con una rodaja de limón y otra de naranja, siempre buscando la combinación más acertada. Además la forma de prepararla es especialmente cuidadosa, fijaros cómo sirve la tónica y cómo exprime el limón. Y no son muy caras unos 7€  (bueno depende de la ginebra) pero el precio de una copa normal en muchos sitios y estas son realmente buenas. Los amantes del gin-tonic disfrutarán.

Por cierto el horario es de tarde, de 19:00 a 1:00 todos los días, eso sí el fin de semana se llena hasta los topes (tampoco es complicado) y entre semana tiene una numerosa clientela de gente que trabaja por la zona, porque la verdad es que es el sitio perfecto para ir a tomar algo después del trabajo. Y si tenéis ocasión de charlar con Shuzo os lo recomiendo, desde la historia de su vida hasta recomendaciones para hacer turismo en Japón.

Sidrería Carlos Tartiere

31 de diciembre, 2008

C/ Menorca 35. Mapa. Teléfono: 91 574 57 61.

Está claro que en Madrid podemos encontrar de todo, podemos disfrutar de todo tipo de cocinas tanto internacionales como nacionales, y como no tenemos una buena oferta de restaurantes asturianos. En este podemos encontrar sus típicos productos, la sidra bien escanciada, el ambiente bastante bueno, siempre con bastante público y servicio bastante atento. Podrás tomar unas sidras, picar algo o cenar, ya que disponen de bastantes y comedor tanto arriba como en la planta de abajo.

Bebida.
Por seguir la tradición empezaremos con la cerveza, Mahou, tirada correctamente pero la estrella indiscutible es la sidra natural, escanciada, realmente buena y en general bastante fresquita, en fin que entra sola y cuidado que la sidra luego sube mucho y sale fatal. Como detalle suelen poner un vaso por persona y no uno para todo el grupo, eso sí tienes el clásico canal debajo de la barra para vaciar el final del vaso y de paso limpiarlo. Ahora lo único distinto son los precios, si en Asturias está por un poco más de los 2€ aquí cada botella son 5€, aún así una buena ocasión para disfrutarla en Madrid.

tartiere

Para picar.
En cada ronda pondrán la correspondiente tapa (si vas a botellas de sidra se puede quedar un poco escaso si váis pocos, porque ponen una por botella). Empanada, bollos preñaos, tortilla, en general bien. En la carta amplia variedad de productos asturianos, desde raciones hasta platos más elaborados, patatas al cabrales, empanada (especialmente buena y original la de chipirones en su tinta) tortilla paisana (muy recomendable) todo esto por unos 5€ ración también queso cabrales, chorizo a la sidra (imprescindible acompañar con el buen pan que sirven y cobran) pasando a pescados y carnes por más de 10 ó 12, ofrecen arroz con bogavante… en fin una buena variedad para todos los bolsillos y que no decepcionará.

El trato es bastante atento, y además si quieres la sidra te la escancian los camareros, que además están pendientes de cuando toca, si estás en una mesa también te puede ofrecen un tapón cortado para que puedas escanciarla tú mismo sin montar demasiado lío. A veces se monta un poco de jaleo y conseguir mesa puede costar, pero bueno nosotros somo más de barra.

Bar Morales: el atómico

20 de diciembre, 2008

Meléndez Valdés 58. Mapa. Teléfono: 91 543 67 00.

Clásica cervecería de las que nos gustan, con decoración taurina (todo un referente en este tipo de locales) las pizarras con las raciones por la pared, en fin lo de toda la vida, además buen ambiente de habituales cerveceros. De hecho es de lo mejorcito en su zona para tomar unas cervezas. El trato es bastante atento y el dueño está pendiente de todos los detalles, ni una ronda sin tapa y bastante eficacia.

Podemos decir que se trata de un buen sitio para tomar una muy buena cerveza y picar algo antes de cenar, o para tomar algo ligero con unas raciones, recomendaría ensaladilla y frituras.

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Bebida.

La cerveza es Mahou, como no, muy bien tirada, en la línea de las mejores cervecerías de Madrid, mucha regularidad y siempre buena, tras muchas visitas podemos asegurar que vas a tomar un buen cervezón, tanto en caña como en doble. También dispone de un buen surtido de vinos, los puedes ver en una de las tablas de la barra, riberas, riojas hasta 4 ò 5 denominaciones con un par de opciones por cada una, en general bien a precio razonable, el que vaya a vinos no tendrá queja.

Como decíamos con cada ronda aparecerá su correspondiente tapa, típicas de cervecería: banderillas, mejillones, patatas fritas, queso… en fin no gran cantidad pero agradables para acompañar las cervezas y poder tomar unas rondas.

Para comer.

Es una cervecería, pero cuenta con cocina y una buena variedad. Aparte tiene las tradicionales raciones y medias raciones, nada de tostas, lo de toda la vida. Tienen las tradicionales latas de conservas y marisco: gambas, cigalas y algo más, tampoco una oferta exagerada, pero puedes comprobar en la vitrina el aspecto que tiene. Destacaría también la ensaladilla, realmente buena, eso sí a 9.50€ (cómo se están poniendo las raciones) si váis dos os servirá con media.

Especialidad de la casa las frituras, os las recomiendo, cazón, rabas, boquerones, chopitos… todo recién frito, ves cómo lo llevan de la vitrina a la cocina, con una fritura fina y producto de calidad, por redondear están las raciones entre los 10 y 12€. También podéis optar por mezclar un par de ellas o pedir un variado para probar un poco de todo.

También tienen trigueros (9.00€) callos (12€) y carnes, un solomillo por 18€ que es de muy buena calidad, pero quizás esperas algo más de cantidad en ese precio, correcto pero si váis a tomar carne os recomendaría otro sitio, también es cierto que acostumbrados a los lomos de buey, el solomillo quizás parece un poco más soso.

En definitiva que si pasáis por Moncloa es el sitio perfecto para tomar las primeras y si buscas sitios clásicos y con el aspecto de cervecería tradicional es de las mejores opciones, hasta Cea Bermúdez y por el otro lado hasta Conde Duque no hay mucho igual; perfecto si has quedado en el metro de Argüelles.

La tienta: con todo el sabor taurino

18 de marzo, 2008

c/ Alejandro González 7. Mapa.

Es un sitio de referencia para todos los aficionados taurinos, el sitio ineludible para tomar unas cañas después de los toros y comentar la faena, nunca mejor dicho. Sinceramente si no fuera por esto no habríamos parado nunca aquí, típico bar de barrio sin ningún lujo ni nada que le haga llamar la atención.

La decoración es simple pero muy divertida, carteles de toros y esas imágenes promocionales de toreros con pose triunfalista o envalentonada y unos lemas que no tienen desperdicio, vamos de olé.

tienta

Para beber

La cerveza es Mahou, único buen punto que tiene, aquí la tiran pero no en el sentido que solemos emplear, sino de manera industrial como si de una cadena de producción se tratara, abre el grifo, llena, y al final ponle la espuma, pero lo justo para cumplir, vamos que cuando te llega de la espuma hay unas burbujas y algo blanco que rápidamente desaparece. Como curiosidad a veces ven que se queda muerta y le dan presión, con el grifo o directamente echando un poco más de cerveza con otro vaso. Se agradece el detalle, pero bueno, no es lo suyo.

En cualquier otra situación esto habría hecho descalificar al sitio, pero con el bar lleno todo el mundo entrando a la vez y muchos por la calle se puede llegar a entender, bueno no, que esa maravilla no merece ese trato, pero la verdad sea dicha ahí no se va a tomar cervezas, se viene de los toros y punto. Siempre nos quedará pasarnos al vino que tampoco es que sea una opción muy allá.

Para comer

Aquí podemos compensar todo lo dicho en la bebida, las tapas son de cocina, simples, pero buenas y bien de cantidad: champiñones, oreja, mollejas, sangre, chorizos… y a pesar del lío no se suelen olvidar de ponerla, tiene mérito.

En cuanto a las raciones, bastante abundantes por lo general, lo dicho para las tapas, lleva fama la oreja y es totalmente justificada, excelente, muy bien preparada, hasta el punto de que he visto consumarse el milagro de a alguien que no le había gustado nunca se sorprendió a sí mismo compartiendo una buena ración, creo que hicieron que se convirtiera; también es muy conocida la de mollejas, una de las estrellas del sitio. Los pitufos son otra de las buenas raciones, pequeños chorizos fritos muy buenos y todo un clásico del local.

También podemos disfrutar de alguna otra cosa que veamos por ahí como tapa o salir de la plancha, recomendaría ir más a lo de cocina que a lo que sea sólo producto, tipo jamón o queso que son para cumplir y por lo justo.

El ambiente

En cuanto al servicio, cuando hay toros hay más gente trabajando que en la plaza, muchísimos y todos corriendo, a pesar de eso buen trato, no se olvidan de ti, te tratan de forma amable y no escatiman un esfuerzo, Venancio está atento al quite.
Esto se une al excelente ambiente, para quien le guste, que se vive, al fin y al cabo todo el mundo tiene “la afición” común, un tema de conversación claro y hay una cierta confianza con la gente aunque no la conozcas, en definitiva un sitio donde puedes ir hasta sólo y te sentirás tan a gusto.

Cervecería el cantábrico: de las de toda la vida

4 de marzo, 2008

Padilla 49. Mapa. Teléfono: 91 402 50 42.

Situada en uno de los barrios residenciales clásicos de Madrid es un buen exponente de las cervecerías “de toda la vida” que tanto me gustan y que son necesarias en toda zona que se precie. Un buen sitio para tomar unas cañas, de lo mejor del barrio, y para degustar algunos mariscos o conservas si el bolsillo lo permite.

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Cerveza.

Es el motivo principal de la visita y lo justifica sin lugar a dudas, cañas y dobles de Mahou tirada como tiene que ser. Sin un pero se le puede encuandrar en las cervecerías que merece la pena visitar, además por ese barrio no he encontrado algo parecido, hay buenos sitios, pero no con tanto sabor a cervezones.

Como único inconveniente al cañeo, no es habitual que te pongan nada de tapa, ni el pincho de tasca, rara vez y tras alguna ronda han caído unas patatas fritas, esto de la tapa es punto habitual de discusión, personalmente no soy de los que se fija mucho, pero un algo para pasar los dobles siempre viene bien.

Para comer.

El marisco es otro de los puntos fuertes del establecimiento, algo normal en este tipo de cervecerías, se puede ver una amplia variedad: gambas, percebes, centollos… son habituales de sus vitrinas (detrás de la barra). Otra de las opciones son las clásicas latas de conservas, berberechos, mejillones, anchoas… En ambos casos el producto es de excelente calidad y al precio habitual de estos locales, es decir prohibitivo, eso sí no te engañan para nada, ya sabemos que lo bueno cuesta y sobre todo en Madrid.

Como detalle curioso y que puede servir para tomar algo tienen unos montados de lomo adobado a la plancha bastante buenos, y por menos de 3€, los hacen en una plancha en la barra pero no hay problemas con los humos ni olores, no deja de ser un detalle curioso en un local que no aparenta tener nada caliente.

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Servicio.

Se puede ver la amplia experiencia de los camareros, muy “de los de antes” aunque sin ser habitual pueden parecer un poco secos cumplen su función sin ningún tipo de problema, no sé si con los conocidos serán más charlatanes pero yo nunca he cruzado más de las palabras imprescindibles, y suelo ser de los que habla. Correctos, sin más.

Norte y Sur: para comer bien

5 de junio, 2007

Bravo Murillo 95. Mapa.norte y sur. Telf: 915 535 153.

Situado casi en la glorieta de Cuatro Caminos, este lugar con toda la tradición de un bar antiguo, barra de metal incluida, nos espera para comer o cenar unos magníficos productos que se pueden ver en su vitrina desde la calle, las ostras, navajas o cigalas nos invitarán a entrar. Cuenta con una plancha justo a la entrada que es la protagonista de la cocina, y que a pesar de su situación no inunda el bar de humo.

Un buen sitio si quieres disfrutar de mariscos, verduras y carne a la plancha, a precio razonable, sin preocuparte mucho por el sitio ni por la bebida.

Bebida.

Este no es el punto fuerte desde luego, cerveza Águila (Amstel) tirada de forma irregular, si consigues que te la pongan en jarrita bien fría y con un poco de esmero puede pasar, no hay refugio en el botellín. Si lo que quieres son vinos el blanco de la casa es un poco duro pero se deja tomar, mientras que el tinto ya requiere más esfuerzo. Si vais varios conviene pedir una botella donde ya puedes elegir algo un poco bueno.

En las tapas tampoco esperéis nada, unas patatas fritas a lo sumo y no de las mejores, decididamente si lo que quieres es tomar unas cañas y punto este no es tu sitio.

Comida.

Aquí es donde viene lo bueno, básicamente pescados, mariscos, carne y verdura a la plancha. Platos sin ninguna elaboración, producto puro y bueno, no el mejor que se puede encontrar pero en un buen punto respecto al precio. Destacan las ostras a 12€ la docena, no las más grandes posibles pero buenas, un buen comienzo. Recomendables las parrilladas de verduras, bien variada o los trigueros y cebolletas por raciones sueltas. Tiene una oferta de marisco importante, todo a la plancha, que varía según el día, excelentes carabineros (caros como no puede ser de otra forma), gambas, cigalas, navajas y en ocasiones oricios u otros productos de temporada, en estos últimos, fuera del mar, destacan las setas en su época.

Para continuar la cena también cuentan con brochetas de mero u otros pescados, muy buenas, o con almejas a la marinera con un guiso sobresaliente, calamar o sepia a la plancha, en ocasiones también en brochetas, vamos que hay que echar un vistazo a la vitrina y a lo que hay por la plancha. Mención aparte merece la carne de buey a la plancha, unos 13€ para dos personas y ración que va variando según el número de comensales, muy sabrosa bien quemada por fuera y sangrante por dentro, vamos una maravilla, la pieza la ponen tal cual, cortada pero no separada, así que puedes disfrutar de esa visión, tendrás que quitar un poco de gordo, pero vale la pena.

Servicio y precio.

Depende del día, no es especialmente bueno salvo que te conozca un poco Beni, si es fin de semana está tan lleno que puedes estar una hora para cenar, como detalle odioso, a veces, no tienen tiempo ni de recoger la barra con lo cual si llegas a las 11 la imagen es impactante. Tienen un pequeño comedor y suele ser bueno reservar, aunque lo habitual es cenar en la barra o en las repisas del otro lado, eso sí en ningún caso llegues muy tarde porque a las 11, o muy poco más cierran el acceso aunque si estás dentro te quedes cenando hasta las 12.

No es especialmente caro, salvo que te metas en carabineros, setas o cigalas, con verduras, calamar y carne sin mucha bebida sales por unos 25€, algo razonable para la calidad del producto.

Berdi: agradable descubrimiento

14 de mayo, 2007

Blasco de Garay 66. Tel: 915438371. Mapa

Nada hace presagiar cuando vemos este local desde la calle, que bajo el aspecto de una cafetería de barrio normal vamos a encontrar un buen restaurante con buenos productos a precio razonable. Cuenta con dos comedores, uno más “de diario” donde estuvimos (a mi me gustan, y además estábamos sentados junto a una mini-exposición de los vinos) y otro algo más recogido y decorado.

La carta es bastante amplia, destacando los mariscos y las carnes. Entre los primeros navajas, berberechos y de fama los carabineros y las gambas, todo ello a la plancha, y en las carnes lo habitual. También preparan arroz caldoso, rabo de toro y algún que otro plato típico, en definitiva una cocina casera y mucha de producto sin más complicaciones ni aderezos innecesarios. Como en cualquier sitio el buen producto se paga, pero aquí se ve que no en exceso, mantiene una muy buena relación calidad-precio.

Tomamos un tomate con perejil, ajo y aceite, muy bueno y bien aderezado (eso sí te tiene que gustar el ajo) unos trigueros a la plancha, buenos y ración generosa, y una carne con patatas y pimientos del padrón, abundante, la carne muy tierna aunque la hubiera preferido más fuerte, quizás el solomillo (18€) habría sido mejor elección porque tenían un aspecto magnífico. También tuvimos ocasión de probar unos callos realmente excepcionales, no me extraña que sean especialidad de la casa, tenían el punto justo de picante y la salsa una consistencia buenísima, para mojar pan (cosa que hicimos, claro), desde luego muy recomendables.

Queda pendiente para la próxima una incursión en los mariscos, pero los pudimos ver en la vitrina y los carabineros y gambas tenían muy buena pinta. Con una carta así de amplia y esas raciones hacen falta varias visitas para explorarla toda. Para rematar cuentan con varios postres caseros, en nuestro caso natillas. En la sobremesa unos chupitos de pacharán Burgani, que no conocíamos y nos gustó. Todo, vino incluido, por 25€, razonable contando que quizás nos pasamos un poco en la cantidad, para tres en lugar de para dos habría llegado, sobre todo si hubiera sido en una cena.

Pudimos comprobar en la barra que la cerveza es Mahou clásica, tampoco es que estemos en una cervecería, pero cumplen bien el trámite. Mención aparte merecen los vinos, de la bodega Vinae Mureri de la Ribera del Jiloca en el suroeste de Zaragoza, vinos distintos, garnacha 100% con un sabor potente y personalidad definida, concretamente tomamos un Muret 2005, servido a la temperatura perfecta, que estaba realmente bueno.

Buen trato de un profesional de toda la vida, que siendo el dueño está pendiente de todo, y con un servicio de otra persona, suficiente para el local, también muy atenta a lo que el cliente necesita, con el trato cercano que se espera en un local así. (disclaimer: conocí al dueño en una cena unos días antes y ya habíamos intercambiado opiniones sobre hostelería, así que me dijo que le visitara, y tuvo con nosotros una atención especial, sobre todo a la hora de aconsejarnos y mostrarnos sus especialidades)

Un establecimiento que quizás pasa desapercibido para quien no sea de la zona, pero donde se pueden encontrar buenos mariscos y carnes a un precio razonable. Con una carta amplia y variada que se adaptará a todos los gustos. Los vinos si te gustan te harán repetir, no son fáciles de encontrar.

Lalanda Taberna

3 de mayo, 2007

Puerto Rico, 35 (tel: 91 359 57 69) Mapa. Costa Rica, 22. (tel: 91 359 46 42). Mapa.

Cuentan con dos locales, con ciertas diferencias, si el de Costa Rica es de pinchos el de Puerto Rico es de raciones para compartir, en este caso fuimos al segundo. Se trata de un local no muy grande pero con varias mesas para cenar (o comer) sentados y bastante cómodos, sin estar en medio de todo el mundo, agradable para juntarse un grupo de amigos, eso sí hay que reservar, al menos en fin de semana.

lalandaEfectivamente la carta está pensada para pedir platos o raciones para compartir. Se puede cenar bien, no sólo picar, con una buena variedad de ensaladas, entrantes, huevos rotos y carnes, una carta de vinos correcta, un poco corta quizás, por unos 25€, con bebida. Las preparaciones son buenas y muchas originales, podremos cenar a gusto y diferente, quizás un poco caro para ser «de raciones».

La lista de ensaladas es amplia y sugerente, se sale de lo convencional y mezcla bien los ingredientes dando lugar a distintas opciones apetecibles, tomamos dos (12€ cada una) y nos gustaron, una de mi-cuit de pato con manzana confitada, lechuga y una reducción de vino, y otra templada de trigueros, setas y jamón de pato. Como entrantes un buen queso provolone, algo que empieza a encontrarse en restaurantes de cualquier tipo y nacionalidad, y una tempura de verduras con salsa de soja, generosa y bien hecha, le hace ganar mucho la salsa, sino se haría un poco pesada de tomar. Para rematar elegimos la fuente de carne de entrecott con patatas paja y pimientos del piquillo (20€), buena pero a la que le faltaba un poco más de contundencia en el sabor.

Otras propuestas que parecían buenas eran las sartenes, de pollo y verduras o de cigalas, el hojaldre de ternera con Gorgonzola o el chorizo criollo en los entrantes u otras opciones en la carne como secreto ibérico, rabo de toro o lomos de ciervo, como se ve hay buena variedad para elegir. También destacan en la carta los huevos rotos con distintos acompañamientos (jamón, picadillo, gulas, chistorra…) que son especialidad de la casa, no los pedimos porque aparecen en casi todas los locales de raciones y porque según quien conocía el sitio tampoco son algo fuera de lo normal.

Para beber Mahou clásica tirada bien para cenar, no le pedimos tanto como para tomar sólo cañas, pero servida o en vaso de sidra sin llenar o cuando lo pides lleno en vaso de pinta. El vino que tomamos Prado Rey roble de 2005 que sin ser malo, por 14.50€ no fue una buena elección por 3 ó 4 euros había que haber tirado al Arzuaga, eso sí, sirvió para cenar.