Archivo de la categoría "chamberí"

Taberna La Lumbre, de vinos estamos hablando

27 de enero, 2009

C/ Ponzano nº 51, Tlf: 913995142 Mapa

El sitio que nos ocupa hoy no es un sitio típico de cerveceros aunque vale la pena hablar de él solamente por el buen trato del personal y la calidad de sus caldos. Está ubicado en una zona típica de cervecerías como El Doble, Fide, etc aunque en este sitio su punto fuerte son los vinos.

La Bebida

Cerveza Mahou Clásica tirada de forma aceptable, aunque pierde puntos en el paso de la «cilindrada» de caña a la «cilindrada» de doble, ya que más que un doble es un triple, vamos el típico vaso de sidra donde te ponen los cubatas y para mi gusto la cerveza pierde su frescor y fuerza en este tipo de vasos.

En cuanto al vino aquí es donde se nota su punto fuerte, tienen una gran variedad de vinos para degustar tanto por botellas como por copas, desde los típicos Ribera o Rioja a vinos de Madrid, Castilla La Mancha, Toro, etc. Y no sólo puedes degustar esos vinos en el local si no que también los puedes adquirir para llevártelos a una cena hogareña. Y si además te atiende la camarera mi consejo es que si no sabes de mucho de vinos te dejes aconsejar por ella.

La Comida

Este es un local donde no descuidan al cliente y siempre te ponen un pincho con tu consumición en la barra, desde un pinchito de tortilla «brava» hasta un «caldín» para entrar en calor. Tiene una carta variada y con algún experimento culinario que otro.

Disponen de chacinas (entre 8,9-16,9€) de Jamón Ibérico, Lomo, Cecina y también medias chacinas (entre 5,9-10,90€) si no llegamos con mucha «gusa», también podemos degustar una ensalada o media de queso de cabra o de Jamón de pato por no más de 10€ las enteras y por 5,90€ las medianas. Además podemos encontrar exquisiteces como anchoas de Santoña, Secreto Ibérico, Lomo de Buey y siempre podremos tomar las socorridas tostas, que aunque no es muy amplia la variedad si que lo es en cuanto al tamaño.

En General

Un buen sitio para tomar un vino o una cerveza (aunque por primera vez recomiendo el vino) y picar algo siguiendo la ruta de la calle Ponzano. En cuanto al trato del personal es excelente, siempre con una sonrisa en la boca.

Riaño; nadar y nadar…

14 de enero, 2009

C/Cea Bermúdez esquina Andrés Mellado. Mapa

Un sitio histórico con olor a cerveza, sabor a tapa, gusto a clásico y sobre todo con un tacto hacia el cliente inmejorable se merecía recuperar su esencia y ese es el camino que está intentando iniciar Riaño, no obstante, por ahora le queda muchísimo trecho por recorrer.

El establecimiento en cuestión no tiene nada que ver con el antiguo. Tras la faraónica obra que le han realizado, le han cambiado la cara después de muchos años y ahora es más luminoso, circunstancia que a algunos les gustará más y a los clásicos y amantes del Riaño de toda la vida pués no nos atrae tanto.

La bebida

Como no podía ser de otra manera, la cerveza es Mahou y bastante bien tirada, no obstante, no llega al nivel de la que se servía en la pasada edición de Riaño. Valga como anécdota que tienen el mismo grifo que Angel utiliza en el Cangrejero, aunque con resultados, todavía, bastante diferentes. Además, los precios están bastante elevados, el doble cuesta 2,80 €uros.

En cuanto al vino, tienen una carta amplia destacando el Ribera como vino que normalmente ponen a los amantes de los caldos.

Comida

Con cada ronda ponen la típica tapa. Al principio, como suele ser habitual, la banderilla de boquerón con aceituna y pepinillo. Posteriormente la van variando hasta un punto en el cual vuelven al principio ya que la variedad en este aspecto es algo limitada.
No así el apartado de raciones ya que la CALIDAD tiene letras mayúsculas con productos como el jamón 5 Jotas y otros como un lomo espectacular

Resumen

Todavía les queda mucho camino por recorrer. No obstante, ya es bastante positivo que el barrio de Chamberí vuelva a reencontrarse con una cervecería que hace años fue bandera del ocio madrileño.

Retinto; buena calidad, mal servicio, precio alto

30 de enero, 2008

C/ Alonso Cano 38. Mapa. Telf: 914 423 419.

El bar está situado cerca de una zona donde se cuida la cerveza y al buen cliente como si fuera oro, pero claro, en el segundo caso, Retinto es la excepción que confirma la regla.

Está decorado con motivos muy taurinos con un único propósito, dar imagen andaluza y buscar al potencial cliente extranjero que le da igual como le traten porque todo le parece bien.

Bebida

La cerveza, que hasta hace poco tiempo era Alhambra, no tiene mucha gracia, no por el sabor del líquido elemento, sino por como la tiran ya que lo hacen con desinterés, como si fuera una fábrica de galletas y diera igual como llegan al potencial cliente.

En cuanto a los vinos, la gamma es amplia, evidentemente potenciando los caldos andaluzes. En este capítulo están bien dotados.

Gastronomía

Al Cesar, lo que es del Cesar. La calidad es muy buena, pero la cantidad es inferior. La tapa que ponen con la primera ronda no es mala. Normalmente suele ser chorizo, un poco de pescado y unas aceitunas.

En cuanto a las raciones, la calidad es buena pero falla la cantidad. Retinto no suele caracterizarse por sacar a los clientes unos platos colmados. Eso si lo que se comen suele estar bueno. Sobre todo la especialidad de la casa, los huevos de avestruz con morcilla y demás condimentos. En este manjar se tiene que avisar con antelación para que te lo preparen. No obstante, si se os hace demasiado, los huevos rotos en distintas variedades están bien pero, como decíamos antes, con poca cantidad.

Trato

Aquí fallan de manera seria. Los camareros no se caracterizan por tratar bien a los clientes. Sobre todo por las pegas que ponen para subir a la zona de mesas. Llegan a evitarlo desde todos los medios. Una pena porque la gastronomía y los mimbres del establecimiento no están mal.

La Muralla de Ávila, sencillez, calidad y solera

16 de noviembre, 2007

C/ Francos Rodríguez 62. Mapa. Telf: 914 591 036.

Situado en el barrio de Bellas Vistas, esta cervecería ofrece un ambiente entrañable y con solera, donde destaca la sencillez a la vez que calidad en todos los aspectos, sitio de raciones y tostas que ofrece una barra y una zona de mesas altas para poder disfrutar del aperitivo o de un picoteo más fuerte.

LA BEBIDA

Cerveza Mahou como manda el gusto de los cervezones, que aunque no es un diez en calidad, bien se merece un notable. fresquita, con el nivel justo de espuma compacta que permite que te dure hasta el último trago. En cuanto al vino disponen de una amplia variedad de vinos blancos, tintos, rosados, Rioja, Ribera del Duero, crianza, roble. Estos se sirven en la mayoría de los casos por copas, aunque disponen de botellas de Mauro, Pago de Carraovejas o Emilio Moro a un precio… digamos… para quien sepa disfrutar un buen vino. Disponen de Vermut de grifo, que sirven como manda la tradición, con una aceituna en su interior.

LA COMIDA

Como he comentado antes disponen tanto de raciones como de tostas, un lugar destacado ocupan las migas con huevo, que además si vas a mediodía te las puedes encontrar como tapa mientras disfrutas de tu bebida. Las tostas van desde el típico matrimonio de anchoas con boquerón al pisto con huevo, pasando por el cabrales con nuez o el torito ibérico. La mayoría de las tapas nos las podemos encontrar en tamaño ración y además en éstas últimas se incluyen algunas de cocina como rabo estofado.

EN GENERAL

Es una cervecería tradicional con decoración taurina donde cabe destacar un cuadro con un listado de los toreros que han salido por la puerta grande de Las Ventas y cuantas veces lo han conseguido. Se respira un ambiente variopinto donde te puedes encontrar desde la pareja de jubilados que va a tomarse su vino hasta el joven ejecutivo que acaba de salir de trabajar y va tomarse un refrigerio cervecero.

La Madrileña; Reina Victoria recupera el sabor a cerveza

7 de octubre, 2007

Parece que se incorpora a la lista de bajas, no han conseguido volver de vacaciones y vamos por noviembre, así que a esperar qué abren.

Avda Reina Victoria 14. Mapa.
http://www.lamadrilenasl.com

Hace años, en el mismo local en el que ahora se situa esta cervecería había otro establecimiento que logró que la gente escapara de la zona de Reina Victoria que linda con Cuatro caminos a otras zonas del barrio o de la ciudad para tomar sus buenas cervezas. Ahora, gracias al tesón de estos empresarios la situación se ha revertido. La madrileña da la oportunidad de degustar buena cerveza con tapas de cocina bastante interesantes.

Bebida

Evidentemente, una cerveza muy bien cuidada, la suelen tirar con el típico golpecito en el marmol para sacar el ácido. Además, la dejan reposar y luego la crema de la espuma suele ser bastante consistene. No llega a los extremos del top ten de nuestras cervecerias de referencia pero se le aproxima bastante. Además, también se pueden degustar vinos bastante interesantes. No obstante, en este punto todavía no hemos realizado un estudio muy pormenorizado, por lo tanto os recomiendo que lo investigueís vosotros.

Gastronomia

Tienen cocina de bastante calidad. Así, cuando se pide una ronda, siempre hay una tapa de rigor que puede ir desde aceitunas de la variedad gordal, a un plato de chistorra con patatas bastante majo. Además, tienen carta muy amplia con platos tan recomendables como el arroz con bogavante, merluza a la madrileña, chuletón de buey, chipirones en su tinta, patatas al estilo madrileña y cordero asado que previamente debereis haber encargado. Realmente cuidan mucho este aspecto. Además como tienen una pantalla de plasma bastante grande, las jornadas de liga o champions degustando alguno de estos productos con unas cañas suele ser espectacular.

Trato

Los dueños suelen ser bastante agradables, procuran que todo aquel que entre en su establecimiento esté agusto. Además, todos los camareros que tienen contratados están bien aleccionados para que sepan como tirar la cerveza y como comportarse de cara al público.

Txapeldun, sidrería vasca en Madrid

3 de septiembre, 2007

Actualización: CERRADO. Se ve que al final el negocio no ha prosperado, a ver qué viene ahora porque el local empieza a ser de los gafes, ya van dos bares de muy distinto tipo que han cerrado en poco tiempo.

C/ Santa Engracia 108. Mapa.

El otro día descubrí un sitio que me agradó bastante por la sencillez y el servicio. Una sidrería vasca en pleno barrio de chmaberí, decorada en madera, ambiente de buena comida y sobre todo buena gastronomía. El local dispone de terraza, algo que en verano le da muchos puntos. Un detalle que tiene un punto a favor y otro en contra es que el horno-parrilla está en la barra lo cual te permite ver como se hacen las carnes o pescados pero como te acerques mucho el olor y la humareda de la parrilla se meteran por la nariz.

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LA BEBIDA

Disponen de una amplia variedad de vinos tanto Riojas como Riberas además de una muestra de otras denominaciones de origen que valen la pena catar. Vale la pena degustar el vino «Semele» de las bodegas Montebaco, en cuanto a la cerveza ni fu ni fa, normalita de barril (no es Mahou) aunque disponen de tercios que Heineken que tampoco arreglan mucho la cosa. Como en toda sidrería vasca hay botellas de sidra para tomar algunos «culines» como diría algún asturiano.

LA COMIDA

Como toda sidrería vasca que se precie dispone de un amplio surtido de pinchos expuestos en la barra que posteriormente se cobran por el método de recuento de palillos consumidos. Entre los pinchos cabe destacar el de pimiento relleno, queso Idiazábal con anchoas, carne picada, gulas, longaniza, solomillo a la brasa, para el que no se quiere dejar los cuartos en un pieza de carne éste último te lo sacan recién hecho y lo trinchan para hacer los pinchos. Como podéis observar los pinchos son sencillos y sin grandes elaboraciones, eso sí, pocos ingredientes pero en cantidad, sobre todo el pimiento relleno. Si queremos algo más sustancioso para cenar disponen de tortilla de bacalao (muy rica por cierto), ensaladas y carnes y pescados a la brasa, si optamos por la vía de las carnes y pescados el precio se sube un poco pero la calidad así lo requiere.

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EN RESUMEN

Un buen sitio para picar unos pinchos y económico si damos el salto a las carnes y pescados, trato familiar y agradable, un poco pequeña la zona de mesas pero la terraza en verano le da mucha más vida.

El Quinto Vino

27 de junio, 2007

Hernani 48. Tlf: 91.553.66.00. Mapa.
Horario: De 12:00 a 16:00 hs y de 21:00 hs hasta cierre. Cierra los domingos.
Página web: http://www.elquintovino.com/

Situado en pleno corazón de Madrid, en la calle Hernani, muy cerca del metro de Nuevos Ministerios y a sólo 5 minutos andando de la Glorieta de Cuatro Caminos, El Quinto Vino ofrece tapas tradicionales y mezclas sugerentes de ingredientes básicos.

quinto vinoEl local, de tamaño reducido, está ambientado al estilo de la típica taberna madrileña con fotos de propios y extraños, rincones dedicados a clientes especiales y decenas de botellas de vino y barriles enormes a modo de mesas altas. Cuenta con una pequeña barra y un comedor con capacidad para algo más de 30 personas. Hay quien asegura que además tiene otro comedor algo más escondido, pero que yo nunca he tenido oportunidad de visitar.

Abierto desde hace 12 años es famoso por las croquetas de cocido y una excelente carta de vinos que hacen las delicias de los más entendidos. Cuando se entra en el Quinto Vino se ha de ser consciente de que se va a disfrutar de una jornada gastronómica sencilla pero diferente, de la que saldremos muy satisfechos por la alta calidad de los productos ofrecidos.

La tradicional cerveza, Cruzcampo, y su amplia carta de vinos son la mejor manera de empezar. Recomendamos pedir tapas y raciones, entre las que destacan las famosas croquetas de cocido con receta secreta de Esperanza, quien va exclusivamente a El Quinto Vino para elaborar las croquetas, haciéndolo todos los días para servirlas frescas y recién hechas. El secreto, una bechamel suave y bien ligada como la de casa, sin muchas especias que empañen el sabor de la mezcla. Sabrosas y jugosas sorprenderán con un sabor tan sencillo como exquisito. No faltan el queso, los huevos “estrellaos”, los embutidos y las conservas y mezclas tan sorprendentes como el revuelto de morcilla y gambas, la berenjena frita con salmorejo y bacalao, el foie con bacon, etc.

quinto vino

Pata terminar ofrece postres caseros sin complicaciones que dejan una sensación dulce. Para los más golosos y amantes del chocolate recomendamos las trufas y para el resto un diferente flan de limón. El precio ronda los 20 ó 25 € por persona. No es barato en comparación con otras tabernas que ofrecen el mismo estilo de comida pero la calidad de los productos y la experiencia del personal son mucho mejores, por lo que merece la pena pagar algo más.

También ofrecen menú del día con dos primeros y segundos a elegir, programado mensualmente excepto los miércoles, en el que el menú es cerrado y sólo se sirve cocido madrileño completo. Una opción sin duda más económica por 9.50 €.

Recomendamos reservar si sois más de dos o tres porque suele estar lleno y la barra es algo pequeña.En definitiva, una taberna de calidad a un precio asequible, al que ir de vez en cuando sin miedo a sentirte defraudado, o al que llevar a algún amigo sabiendo que va a quedar contento.

Cervecería O´Muiño

13 de junio, 2007

c/ San Francisco de Sales 28. Mapa

Es una agradable cervecería, nada ostentosa y un tanto pequeña, surtida de fotos del Madrid antiguo, fotos que sin duda merece ver y comprobar la evolución de algunas calles de nuestra ciudad, también acompañada por alguna foto de molinos que es de donde proviene el nombre del bar. (significa «molino» en gallego, tierra de donde es Manuel, su dueño) Ahora que se aproxima el verano también se puede disfrutar de unas buenas raciones y unas cervecitas en la terraza que montan en la acera.

o'muiño

BEBIDA

La cerveza que aquí se tira es Estrella de Galicia, la verdad que es una cerveza bastante rica, no es Mahou, pero esta bien, sobre todo si se tira adecuadamente, y en este sitio Manolo sabe tirarla bien. Logicamente como buen gallego tiene caldos de la tierra (Ribeiro, Albariño) servidos en su correspondiente taza. Aqui por cada ronda te ponen una buena tapa, desde un trozo de empanada, hasta el canapé de jamón pasando por gambas y canapé de lacón, todo un lujo para mojar la cerveza o el vino.

GASTRONOMIA

La comida aquí es bastante buena, es su punto fuerte; preparan unas papatas ali-oli para chuparse los dedos, merece hablar también de las raciones: lacón a la gallega, sepia, pulpo, y una oreja muy bien preparada y riquísima. La carta es amplia, comentar que las raciones de la carta son muy suculentesas, tanto de cantidad, como de calidad, aunque quizá lo mejor sea su precio.

ali oli

Pasamos a hablar de los bocadillos, yo no soy muy dado a cenar de bocata, pero tengo que hablar de los bocadillos que aquí se sirven, para empezar el tamaño de cada bocadillo ronda casi la barra de pan; dispone de gran surtido de bocadillos: de lacón, lomo con queso, lomo-tomate, … (dentro de la carta estan los bocadillos que se pueden pedir). El precio de los botacas no supera los 4 euros.

EN GENERAL

El trato aqui es bueno, el dueño del bar está siempre en la barra, dando un buen servicio. Comentar que cuando montan la terraza la mujer es la que la atiende. Lo dicho antes una «cervecería gallega familiar» amenizada por los cuadros colgados con fotos de Madrid, de tamaño reducido pero que mejora con las mesas de la terraza.

CONSEJO

Merece la pena pasar por aqui y disfrutar de un caldo o una cerveza acompañada de unas buenas raciones, sobre todo ahora que es temporada de terrazas. Una vez allí, hay que aprovechar para ver esas fotografías de Madrid. Lo mejor es la calidad-precio.

Norte y Sur: para comer bien

5 de junio, 2007

Bravo Murillo 95. Mapa.norte y sur. Telf: 915 535 153.

Situado casi en la glorieta de Cuatro Caminos, este lugar con toda la tradición de un bar antiguo, barra de metal incluida, nos espera para comer o cenar unos magníficos productos que se pueden ver en su vitrina desde la calle, las ostras, navajas o cigalas nos invitarán a entrar. Cuenta con una plancha justo a la entrada que es la protagonista de la cocina, y que a pesar de su situación no inunda el bar de humo.

Un buen sitio si quieres disfrutar de mariscos, verduras y carne a la plancha, a precio razonable, sin preocuparte mucho por el sitio ni por la bebida.

Bebida.

Este no es el punto fuerte desde luego, cerveza Águila (Amstel) tirada de forma irregular, si consigues que te la pongan en jarrita bien fría y con un poco de esmero puede pasar, no hay refugio en el botellín. Si lo que quieres son vinos el blanco de la casa es un poco duro pero se deja tomar, mientras que el tinto ya requiere más esfuerzo. Si vais varios conviene pedir una botella donde ya puedes elegir algo un poco bueno.

En las tapas tampoco esperéis nada, unas patatas fritas a lo sumo y no de las mejores, decididamente si lo que quieres es tomar unas cañas y punto este no es tu sitio.

Comida.

Aquí es donde viene lo bueno, básicamente pescados, mariscos, carne y verdura a la plancha. Platos sin ninguna elaboración, producto puro y bueno, no el mejor que se puede encontrar pero en un buen punto respecto al precio. Destacan las ostras a 12€ la docena, no las más grandes posibles pero buenas, un buen comienzo. Recomendables las parrilladas de verduras, bien variada o los trigueros y cebolletas por raciones sueltas. Tiene una oferta de marisco importante, todo a la plancha, que varía según el día, excelentes carabineros (caros como no puede ser de otra forma), gambas, cigalas, navajas y en ocasiones oricios u otros productos de temporada, en estos últimos, fuera del mar, destacan las setas en su época.

Para continuar la cena también cuentan con brochetas de mero u otros pescados, muy buenas, o con almejas a la marinera con un guiso sobresaliente, calamar o sepia a la plancha, en ocasiones también en brochetas, vamos que hay que echar un vistazo a la vitrina y a lo que hay por la plancha. Mención aparte merece la carne de buey a la plancha, unos 13€ para dos personas y ración que va variando según el número de comensales, muy sabrosa bien quemada por fuera y sangrante por dentro, vamos una maravilla, la pieza la ponen tal cual, cortada pero no separada, así que puedes disfrutar de esa visión, tendrás que quitar un poco de gordo, pero vale la pena.

Servicio y precio.

Depende del día, no es especialmente bueno salvo que te conozca un poco Beni, si es fin de semana está tan lleno que puedes estar una hora para cenar, como detalle odioso, a veces, no tienen tiempo ni de recoger la barra con lo cual si llegas a las 11 la imagen es impactante. Tienen un pequeño comedor y suele ser bueno reservar, aunque lo habitual es cenar en la barra o en las repisas del otro lado, eso sí en ningún caso llegues muy tarde porque a las 11, o muy poco más cierran el acceso aunque si estás dentro te quedes cenando hasta las 12.

No es especialmente caro, salvo que te metas en carabineros, setas o cigalas, con verduras, calamar y carne sin mucha bebida sales por unos 25€, algo razonable para la calidad del producto.

Sudestada: un asiático que hay que conocer

24 de marzo, 2007

Modesto Lafuente 64. Mapa. Tel: 91 533 41 54. Mapa.

Sudestada nace en Madrid como «sucursal» de uno original en Buenos Aires, no deja de ser curioso unos argentino montando un asiático. Recibe buenas críticas y es sin duda digno de visitarse si se es aficionado a esta cocina. El local decorado de forma zen, un poco frío, y para unos 25 comensales, imprescindible reservar para asegurarse mesa.

sudestada

Antes de todo, hay que llegar con ganas de probar cosas nuevas, fuertes, con contrastes, toda una experiencia para la que hace falta olvidarse de los sabores habituales y estar dispuesto a experimentar. La verdad es que recuerda a una curiosa mezcla entre cocina «moderna» por presentación, detalles, combinaciones y juegos de sabores con los aromas más auténticos de Asia.

Antes de describir el menú, una larga aclaración, no soy crítico gastronómico, ni especialista en asiáticos y tampoco he tomado nota de los cinco ingredientes de cada uno de los diez platos probados, se trata de contar la visión normal, como ya he hecho a varios amigos, en el fondo el objetivo del blog. Supongo que teníamos el menú degustación, y por todo lo que hemos probado y lo relativamente corto de la carta creo que hemos tenido una buena visión de su cocina.

Para empezar unos rollitos vietnamitas pero de tamaño considerable, no «de muestra» como suele ocurrir, con su correspondiente lechuga, menta y un poco de ensalada y la salsa para acompañar, muy buenos. Para continuar una excelente empanadilla con un relleno de fuerte sabor a jengibre, de lo mejor de la comida, después una ensalada de entrañas de cordero, menos mal que tenía alguna verdura picante, pero el sabor era duro de pasar, al menos para mi. Luego una empanadilla, pero con la masa cocida en lugar de frita y salsa de soja, imprescindible para tomarla, también buena.

Ahí empezamos con los segundos, arrancamos con unos secretos de ibérico con algunas verduras, excelentes, con un chorro de mango por encima que le daba muy buen punto a la carne, de acompañamiento un arroz frito con maíz, guisantes y alguna otra verdura, y unos taquitos, seguramente de carne de cordero, que preferí apartar para no estropear el sabor del cerdo. También algo de arroz blanco para bajar los sabores. Además es de los casos que esa guarnición de verduras no se debe dejar ahí, acompañaba a la perfección, de lo que se podía prescindir era de mojar la carne en la salsa.

Y para terminar otros dos platos, uno carne, ¿de cordero o cerdo? muy picante, para tomar junto con arroz blanco, muy buena también, como se puede ver el picante (y eso sin coger las guindillas) tapaba el resto, pero esta realmente rico, sin anular la capacidad de percibir sabores. Y por último un plato que se me ha quedado algo perdido, parecido a calamar en sabor, pero no debía ser, acompañado por fideos secos y algunas verduras.

En los postres un variado con los cuatro que tienen, donde destacaba mucho las tres texturas de chocolate (helado, crujiente y palitos) y algo menos el pudin de coco acompañado de helado del mismo sabor.

Todo esto acompañado por cerveza japonesa Kirin de botella, sabor seco y perfecto complemento para el picante; también tomamos un cava seco, muy bueno para empezar y postres pero avasallado en la comida por la potencia de los sabores. Como cerveza de grifo tienen Ambar, algo que ni me he planteado, la tengo especial manía.

El precio 40€ el menú, bebidas aparte, en la carta debe oscilar entre 30 y 40, hemos comido más de lo normal.

En cuanto al servicio muy bueno, tres personas en cocina y tres para sala, lo que para el tamaño del local es mucho. Curiosamente te explican cada plato y cómo comerlo, utensilio recomendado, si echarle la salsa o no, choca un poco, pero es realmente útil para conocer su cocina y disfrutarla en plenitud. El trato muy bueno y rápido y además hemos prolongado la sobremesa más allá de lo razonable y en ningún momento nos han dicho nada. Sólo un pero en cuanto al local, a este nivel «los fogones» deberían estar más separados del comedor, el ambiente se carga un poco.

Toda una experiencia por los sabores asiáticos, es curioso como aunque se mezclan varios y algunos son desconocidos, se puede percibir cada uno de ellos por separado, no es un «pastiche» y además cada plato tiene su personalidad propia.

Tras lo visto, yo recomendaría el siguiente menú: rollitos vietnamitas, empanadilla (la frita), secreto ibérico si apostamos por lo flojo y la carne picante si nos aventuramos y para cerrar chocolate tres texturas, acompañando con la cerveza Kirin. Y además de eso, preguntar, seguro que nos explican todas las opciones y nos ayudan a confeccionar un buen menú, la parte «didáctica» la hacen bien.