Fogón y Candela
C/ Ferraz 23, esquina con C/ Quintana. Mapa.
El otro día al acudir a un cumpleaños en el que creía que iba a haber algo de picar me sorprendí y me di cuenta que iban directamente a lo serio, es decir copazos a mansalva, por lo que decidí pasarme por un sitio que antes frecuentaba bastante llamado La Dehesa de Santa María y que fue uno de los precursores de los pinchos en tostas en Madrid a un precio bastante asequible, pero poco a poco fue empeorando en la relación calidad precio y deje de ir. Pero al verme en tal situación (copas con el estómago vacío) y en la zona en la que me encontraba no me quedaba más remedio que volver. Y es ahí donde me lleve una grata sorpresa: Para empezar ya no se llamaba Dehesa de Santa María sino Fogón y Candela y aunque la base del negocio seguía siendo la misma muchas cosas habían cambiado para bien.

LA BEBIDA
No todo iba a ser perfecto no? Disponen de grifos de Cruzcampo y Amstel, (primera vez que veo algo así) y para nosotros, los amantes de la Mahou no hay grifo pero si tercios. La caña la tiran de forma aceptable y consiguen “matizar” ese sabor distinto de Cruzcampo y Amstel. En cuanto al vino disponen de una amplia variedad y guardados en neveras para conservarlos a su temperatura adecuada para ser servidos sin que pierdan su sabor. El precio de la caña es de 1,20€ y el del vino oscila entre el 1,50 y los 2,20 dependiendo de cual elijas y siempre acompañando a la bebida un pinchito.
LA COMIDA
Es aquí donde han conseguido recuperar la calidad y el precio de antaño cuando se llamaban la Dehesa de Santa María y además se han superado. Además de varias raciones y ensaladas, que por cierto tenían buena pinta pero que no probé, la parte central de la carta se centra en sus tostas y tapas. La diferencia entre unas y otras está en el tamaño y claro está en el precio (1,60€ las tapas y entre 3,50€ y 4€ las tostas), además hacen hacen distinción entre las tostas o tapas Gourmet y las típicas.
Entre las Gourmet cabe destacar la morcilla con mostaza y queso, cecina con queso aceite y ajo, anchoas con torta del Casar, gambas con Torta del Casar y en cuanto a las tostas tradicionales podemos encontrar de salmón, anchoas, jamón, salchichón, etc… éstas son más simples pero igual de sabrosas que las Gourmet. También se puede escoger una degustación de 4 tapas por 4,80€ (si son Gourmet aumenta 0,60€ la unidad) o de tostas por 10,50€ (si son Gourmet aumenta 0,60€ la unidad). El tamaño de cada tosta equivale a 4 tapas aproximadamente y ésta es de pan de hogaza de buen tamaño.
EN GENERAL
Es un buen sitio para tomar algo de picar en incluso cenar, el servicio está formado por gente joven bastante eficiente, y aunque el local estaba hasta la bandera fuí servido con prontitud. No es un restaurante y no dispone de mesas tradicionales para sentarse, eso sí, dispone de mesas altas repisas y taburetes. El único inconveniente, como he comentado antes es que está hasta la bandera y más los fines de semana.
Sudestada: un asiático que hay que conocer
Modesto Lafuente 64. Mapa. Tel: 91 533 41 54. Mapa.
Sudestada nace en Madrid como “sucursal” de uno original en Buenos Aires, no deja de ser curioso unos argentino montando un asiático. Recibe buenas críticas y es sin duda digno de visitarse si se es aficionado a esta cocina. El local decorado de forma zen, un poco frío, y para unos 25 comensales, imprescindible reservar para asegurarse mesa.
Antes de todo, hay que llegar con ganas de probar cosas nuevas, fuertes, con contrastes, toda una experiencia para la que hace falta olvidarse de los sabores habituales y estar dispuesto a experimentar. La verdad es que recuerda a una curiosa mezcla entre cocina “moderna” por presentación, detalles, combinaciones y juegos de sabores con los aromas más auténticos de Asia.
Antes de describir el menú, una larga aclaración, no soy crítico gastronómico, ni especialista en asiáticos y tampoco he tomado nota de los cinco ingredientes de cada uno de los diez platos probados, se trata de contar la visión normal, como ya he hecho a varios amigos, en el fondo el objetivo del blog. Supongo que teníamos el menú degustación, y por todo lo que hemos probado y lo relativamente corto de la carta creo que hemos tenido una buena visión de su cocina.
Para empezar unos rollitos vietnamitas pero de tamaño considerable, no “de muestra” como suele ocurrir, con su correspondiente lechuga, menta y un poco de ensalada y la salsa para acompañar, muy buenos. Para continuar una excelente empanadilla con un relleno de fuerte sabor a jengibre, de lo mejor de la comida, después una ensalada de entrañas de cordero, menos mal que tenía alguna verdura picante, pero el sabor era duro de pasar, al menos para mi. Luego una empanadilla, pero con la masa cocida en lugar de frita y salsa de soja, imprescindible para tomarla, también buena.
Ahí empezamos con los segundos, arrancamos con unos secretos de ibérico con algunas verduras, excelentes, con un chorro de mango por encima que le daba muy buen punto a la carne, de acompañamiento un arroz frito con maíz, guisantes y alguna otra verdura, y unos taquitos, seguramente de carne de cordero, que preferí apartar para no estropear el sabor del cerdo. También algo de arroz blanco para bajar los sabores. Además es de los casos que esa guarnición de verduras no se debe dejar ahí, acompañaba a la perfección, de lo que se podía prescindir era de mojar la carne en la salsa.
Y para terminar otros dos platos, uno carne, ¿de cordero o cerdo? muy picante, para tomar junto con arroz blanco, muy buena también, como se puede ver el picante (y eso sin coger las guindillas) tapaba el resto, pero esta realmente rico, sin anular la capacidad de percibir sabores. Y por último un plato que se me ha quedado algo perdido, parecido a calamar en sabor, pero no debía ser, acompañado por fideos secos y algunas verduras.
En los postres un variado con los cuatro que tienen, donde destacaba mucho las tres texturas de chocolate (helado, crujiente y palitos) y algo menos el pudin de coco acompañado de helado del mismo sabor.
Todo esto acompañado por cerveza japonesa Kirin de botella, sabor seco y perfecto complemento para el picante; también tomamos un cava seco, muy bueno para empezar y postres pero avasallado en la comida por la potencia de los sabores. Como cerveza de grifo tienen Ambar, algo que ni me he planteado, la tengo especial manía.
El precio 40€ el menú, bebidas aparte, en la carta debe oscilar entre 30 y 40, hemos comido más de lo normal.
En cuanto al servicio muy bueno, tres personas en cocina y tres para sala, lo que para el tamaño del local es mucho. Curiosamente te explican cada plato y cómo comerlo, utensilio recomendado, si echarle la salsa o no, choca un poco, pero es realmente útil para conocer su cocina y disfrutarla en plenitud. El trato muy bueno y rápido y además hemos prolongado la sobremesa más allá de lo razonable y en ningún momento nos han dicho nada. Sólo un pero en cuanto al local, a este nivel “los fogones” deberían estar más separados del comedor, el ambiente se carga un poco.
Toda una experiencia por los sabores asiáticos, es curioso como aunque se mezclan varios y algunos son desconocidos, se puede percibir cada uno de ellos por separado, no es un “pastiche” y además cada plato tiene su personalidad propia.
Tras lo visto, yo recomendaría el siguiente menú: rollitos vietnamitas, empanadilla (la frita), secreto ibérico si apostamos por lo flojo y la carne picante si nos aventuramos y para cerrar chocolate tres texturas, acompañando con la cerveza Kirin. Y además de eso, preguntar, seguro que nos explican todas las opciones y nos ayudan a confeccionar un buen menú, la parte “didáctica” la hacen bien.
Taberna Don Honorio: ni fu ni fa
C/ Caracas 1. Mapa.
Este local situado muy cerca de uno de los inminentes iconos de los cerveceros de Madrid, El Santo, defrauda bastante, no así por la cerveza, sino por los canapés que puedes disfrutar.
El bar es bastante amplio, al menos eso me pareció porque no había casi nadie, lo que para mi fue un síntoma negativo, y las posibilidades de explotación son claramente mejorables.
Cerveza
En este punto no le puedo poner casi peros, muy bien tirada, como marcan los cánones, con la espuma impidiendo que se escape el ácido y, sobre todo, respetando los tiempos de reposo entre la entrada del líquido elemento y la espuma. Los precios del líquido de cebada oscilan entre 1,30 € la caña y 2,20 € el doble
En cuanto a los vinos (1,80 € la copa), también está bien, tiene una variedad más o menos para satisfacer a los paladares que tienen un ‘romance’ con el morapio.
Gastronomía
Aquí es donde se produce la parada de burro. La carta de canapés, a ojos del cliente es más o menos amplia, con varias alternativas que se dividen en las típicas de calientes o frías. El problema radica en que son muy pequeñas y a pesar de tener un precio relativamente moderado 2,60 € se hace caro al observar que la cuantía brilla por su ausencia. Además, esta teoría la avala también esta página web.
Incluso son más duros que estas lineas que estáis leyendo ahora. En otro capítulo, la empanada de bacalao no se caracteriza por ser ninguna maravilla, además, al menos la que probé yo, no tenía una masa muy fresca.
Por último, en este epígrafe, las tapas que te ponen con cada ronda simplemente cumplen, eso si, escasas en imaginación. La primera vez un plato de patatuelas fritas, a partir de aquí llega el ‘show del embutido’ de todas las clases, eso si excepto jamón ibérico.
TRATO
Ni bien ni mal. En resumen, un mal hostelero, porque no sabe intuir donde está la nueva clientela y mi experiencia en esto de la cultura de los bares me dice que para dedicarse a esto con éxito también tienes que tratar a tus clientes de tal manera que sientan que están como en su casa, y en este caso, esta máxima no se cumplió.
Cervecería Jamonería Ponzano
C/ Ponzano 12. Mapa.
Es una cervecería amplia la cual cuenta con una esquina donde despachan todo tipo de embutidos, vamos como su nombre indica una “jamonería”.
La cerveza que allí ponen es Mahou, bastante bien tirada y disponen también de buenos caldos para los amantes del vino. Hay que saber que el doble aquí es servido en copa grande y fría. El bar presenta un decorado bastante ameno, una mezcla de bar antiguo con algún toque moderno, dispone de salón situado en la planta de abajo, donde diariamente dan menús y comidas/cenas a la carta. Dispone arriba de una amplia barra junto a la ya comentada esquina jamonera; dispone también de mesas para poder comer algo sentado.
Comida
La carta de que disponen es bastante variada, pero yo aquí recomiendo los chipirones en su tinta, los cuales te lo sirven en una cazuelita de barro y la verdad es que están realmente buenos, también disponen de una ración de cecina de León como buena
jamonería que es, la cual está muy bien cortada, acompañada de un toque de aceite de oliva y una pizca de pimienta negra, dándole gusto y gran sabor. Cabe mencionar también las raciones de calamares y callos, sobre todo la última, por lo que me comentan los que conmigo van, ya a que a mi no me gustan.
Servicio
El servicio es bueno, ya te sientes en las mesas (situadas en la planta de arriba) para degustar unas raciones o en la barra y las cañas suelen estar acompañadas de una tapita.
Recomendación
Recomiendo pasar por este sitio a degustar sus chipirones y su amplio surtido de embutido acompañado de una cerveza por lo general bien tirada. Es una buena referencia para cenar después de haber estado tomando cañas en alguno de las cervecerías de la zona, las cuales ya han sido comentadas aquí.
Cervecería Gaztambide
C/ Gaztambide 50, esquina con Joaquin María López. Mapa.
Situada en la zona de Moncloa, puede parecer la típica terracita de verano donde tomar un refresco y seguir con tu camino, si te quedas sólo en eso te estarás perdiendo una de las mejores cualidades de este sitio. Está situado cerca de la Cervecería El Escudo de León y la cervecería Nuevo Riaño lo que puede favorecer una buena ruta para tomar unas cañas.
LA CERVEZA
La cerveza no podía ser otra que mi amiga la Mahou, tirada de una forma aceptable aunque no excelente, en cuanto al resto de bebidas tienen un repertorio justo y adecuado para agradar a todos los paladares. Pero no es la cerveza o el vino la principal característica de esta cervecería, ya que sí sólo te quieres tomar una o dos cañas, las tapas que ponen son muy normalitas y te estarías perdiendo…
LOS AHUMADOS
Pues sí, los ahumados es la estrella de este sitio. Las tostas que podemos encontrar en la mayoría de bares de Madrid aquí están compuestas unos ahumados de excelente calidad y a un precio acorde a la misma. Cabe destacar la tosta de solomillo ahumado, para mí la mejor, tosta de sardina, bacalao, salmón, etc… aunque si quieres tomar algo más que una tosta o dos, también otro de los puntos fuertes son los mejillones al vapor servidos en ollas recién sacados del fuego y con varios condimentos a elegir para darles sabor. Fuera de esto el resto de la carta es normalita y no resalta demasiado respecto a otros bares. Como siempre os digo lo que me gusta, está bueno y a buen precio (todo ello bajo mi punto de vista) pues aquí os dejo un sitio más de la zona de Moncloa por si queréis un sitio más en vuestros andares cerveceros por esa zona.
EL SITIO
El sitio tiene un amago de taberna andaluza pero sin llegar a ser recargante, desde luego la época fuerte del sitio es el verano con una terraza enorme donde poder degustar lo que os he comentado antes, en invierno sólo dispone de la barra y cuatro mesas en el interior. El servicio es sobrio y profesional, sin un mal gesto pero tampoco con una sonrisa. Antes de que se me olvide, en cuanto al tema precios, éstos varían si estás en la barra, sentado dentro o en la terraza.
Venta la tortilla: el mejor cocido fuera de Madrid
Carretera de Burgohondo km 9 Ávila. Tel: 920.22.99.64. Mapa.
Cuando el otro día fui a Ávila pensé en acudir a la típica ciudad patrimonio de la humanidad, con todas las características que esto conlleva, esto es, un centro histórico muy limpio, calles peatonales y restaurantes con una gastronomía muy cuidada, para que así nuestro bolsillo se quede en el establecimiento.
Eso era lo que creía hasta que al preguntar por la comida me comentaron que habían reservado un cocido en este establecimiento. El sitio en cuestión está a las afueras de la ciudad y no tiene pinta de ser un restaurante al uso, más bien una casa de comidas. Cuando entras el ambiente es de bar de pueblo y la gente se suele concentrar al principio en la barra.
CERVEZA
Tengo una máxima de no pedir nunca cañas o dobles fuera de Madrid, pues la cultura cervecera es casi genuina e inexportable de la capital, es por ello por lo que me centré en el botellín, era de San Miguel y como tal ni bien, ni mal sino todo lo contrario. En cuanto al vino, el de la casa es bastante apañado, pero eso si para combinarlo con gaseosa. En resumen, en este capítulo cumplen sin más.
GASTRONOMÍA
Tienen los productos típicos abulenses como el chuletón, el cochifrito y las patatas revolconas. No obstante su estrella principal es el cocido. Así hay que reservar dos veces, una la mesa para ir a comer y luego el número de raciones que se van a consumir.
COCIDO POR FASES
Todavía no conozco a dos personas que consuman el cocido de la misma manera y, evidentemente, en este caso que eramos ocho, pues tampoco. Al principio comienzan trayendo un perolo de barro bien colmado de sopa con su capita de grasa, humeante y muy caliente, que bien viene para los días de frío, además si te quedas con hambre se puede repetir. Una vez que se ha abierto fuego vienen los garbanzos, también los traen en un perolo, bien saturado, combinado con patatas.
En otra fuente traen las berzas típicas para combinar. En este punto comenzaron las ‘disensiones’ a mi personalmente me gusta combinarlo todo y echar un chorro de aceite, un amigo mio prefiere ponerle cebolla cruda, pués bien, se pide, te lo traen amablemente y se acaba la polémica.
En este punto pasamos a las palabras mayores; el show de la carne. Una fuente colmada hasta los topes de morcillo, morcilla, chorizo y luego…el tocino, si este manjar tan agradable que aguanta 5 minutos en la boca y en el sabor y toda la vida en las ‘carnes’. No obstante, vale la pena el sacrificio.
El sabor de todo el compendio en general es tan bueno que no pasa nada por tener gula, incluso creo que es normal.
LOS POSTRES
Son caseros, no obstante la especialidad es el arroz con leche y las natillas, impresionantes, vale la pena poner la bandera con uno de ellos. No obstante yo pasé una fase más y me tomé un licor de hierbas artesano que también estaba muy rico
PRECIO
Bastante asequible, tocamos a unos 20 euros por barba, un gran precio teniendo en cuenta todo lo que habíamos consumido
TRATO
Bastante bueno, se interesan por ti y como son conocedores de la idiosincrasia del plato que preparan dan facilidades para que cada cual lo consuma de una manera o de otra
CONSEJO
Como siempre que hablamos de un sitio con calidad, os recomendamos que reservéis con tiempo y, sobre todo, avisad si vais a tomar cocido madrileño.
Comer con cerveza
Hay una cierta tendencia popular a considerar la cerveza una bebida “menor” y pensar que el vino es lo adecuado para acompañar cualquier comida, grave error. Esta idea seguramente venga de la gran tradición vinícola de España y esa cultura no la tenemos alrededor de la cerveza, por eso aquí sólo conocemos la “caña normal” y aunque variando de una marca a otra, en el fondo es muy semejante, y nos perdemos las
múltiples variedades que sí hay por Europa. Ese tema de “las de importación” es caso aparte y sólo se encuentran en locales especializados, vamos a comentar algunas buenas combinaciones de la bebida clásica de los bares.
La cerveza es el complemento ideal a los platos y productos con sabores agridulces, avinagrados, muy especiados o con mostaza, así como con los ahumados y marinados, también se llevan bien con los productos grasos y con sabores amargos.
Así combinará perfectamente con todo tipo de conservas, especialmente escabeches, como atún, ventresca (también por su punto graso), berberechos, langostillos, o con los preparados en vinagre como los salpicones y sobre todo los boquerones en vinagre. Aquí sería más complicado encontrar un vino, siempre difícil de mezclar con vinagres, que hiciera la misma función. Excelente también su combinación en mariscos, especialmente gambas, cigalas, ostras o nécoras, por ejemplo, aunque hay que reconocer que aquí un buen vino blanco tampoco desmerece. Y como no, se pueden tomar acompañando cualquier preparación de fritos, tanto de pescados como de verduras o carnes.
Tampoco vendrá mal al comer verduras y ensaladas, especialmente bien con los preparados con tomate por su punto ácido y muy adecuadas para acompañar espárragos o alcachofas que son difíciles de encajar con otras bebidas, como es también el caso de las ensaladas de aliños ácidos de vinagre o limón.
Sólo un par de lagunas, que particularmente no he resuelto bien, el acompañamiento de los quesos, algo que da mucho que hablar, y donde para mi la cerveza no es buena compañía, habría que buscar el tipo justo para cada quedo. Es curioso como en las cervecerías típicas te ponen unos picos de pan para acompañar la tapa de manchego generalmente y es mejor utilizarlos antes y después de comer la porción de queso para separar los sabores, quizás una manía, pero compartida con muchos buenos cerveceros. Y otro punto personal y discutible, no me entra excesivamente bien con el jamón serrano, a pesar de su punto graso, sólo si es un canapé que lleve tomate me cuadra, sino tengo la sensación de perder parte del gusto del jamón.
Resulta especialmente refrescante al tomar picantes y platos muy condimentados, como los de la cocina mexicana, o con los que llevan ajo o pimentón, tan abundantes en nuestra gastronomía. En estos casos es una buena opción porque encontrar un vino se puede hacer difícil al quedar un poco tapado por las especias lo que no permite disfrutarlo plenamente.
En otro tipo de cocinas, como la japonesa, también hace una combinación ideal, por ejemplo con sushi, o sashimi, no imagino tomarlos con otra cosa, la mezcla del pescado crudo, la salsa de soja y el fuerte wasabi no es algo fácil de encajar con una bebida y el contrapunto de la cerveza es sencillamente perfecto.
En mi opinión mención aparte merece la comida alemana, como no podía ser de otra manera todos los platos combinan perfectamente con nuestra bebida favorita y ahí sí que convendría explorar nuevos sabores y variedades, aprovechando que muchos de los locales combinan comida y bebida alemana como éste del que hablábamos hace unos días. Gran parte del éxito está en los sabores ácidos de sus ensaladas con arenque ,pepinillos o cebolletas o del clásico chucrut de acompañamiento, pero también resulta ideal para tomar unas salchichas con patatas. En este caso para completar la ambientación podemos recurrir a las típicas jarras de enorme tamaño que nos evocan a la Oktoberfest.
Para profundizar en este tema recomiendo una excelente y completa guía titulada “Los maridajes de la cerveza y la gastronomía” (pdf) publicada en cerveceros, página de los productores de cerveza, actualmente en obras, desde la que hacen una interesante labor de promoción y difusión de sus productos, y que conviene seguir a los que somos aficionados.
El Ñeru: el asturiano más castizo
Bordadores, 5. Mapa.
En el centro de Madrid se puede disfrutar en el Madrid de los Austrias, de los Borbones, pasear por la Calle Mayor y realizar un sin fin de actividades. No obstante la mejor manera de finalizar una jornada así es tomando unas cañas por la zona más emblemática de la capital. Además en ese paseo hay un lugar donde se pueden reponer fuerzas y, sobre todo, degustar platos típicos asturianos regados con buena cerveza.
CERVEZA
Es Mahou, y aunque no es su fuerte, la tiran más o menos dentro de los cánones de la buena cerveza, con espuma, dejando reposar mínimamente los tiempos y sobre todo fría.
Además, como buen asturiano que se precie, también tienen botellas de sidra con sus vasos típicos, para poder escanciarla, eso sí, los que sepan porque yo no soy experto.
En cuanto a los vinos, no puedo hacer una valoración porque cuando he ido no los he testado
GASTRONOMÍA
Siempre que se pide una consumición te dan a escoger entre una rebanada con queso de cabrales a la sidra que está buenísima, un plato con chorizo asturiano, que también merece una mención especial o un pincho de tortillas de patatas. Aunque este último no esté mal yo recomiendo los anteriores.
En el capítulo de raciones, son de alta calidad, buenísimas y sobre todo, en relación calidad-precio, bastante ajustadas. Tienen restaurante, con muy buena fama, pero a este capítulo no he llegado aunque prometo hacerlo y valorar esta circunstancia. Podéis ver la opinión al respecto de los amigos de “la cuchara“.
TRATO
Normal, con cada caña o consumición te ponen una tapa y si dejas una propina tocan un cencerro de vaca.
CONSEJO
Si venís durante el fin de semana hacedlo con tiempo porque se suele llenar y poner hasta arriba.
Cervecería El Santo
C/ Fernando el Santo 4. Mapa. 913194226.
El bar que me ocupa hoy es de reciente apertura y está situado cerca de Alonso Martínez, uno de los socios de este bar es un antiguo camarero de El Doble que me ha servido innumerable litros de cerveza a lo largo de meses y meses. Ayer pasé cerca de la zona donde ha abierto su propia cervecería y como cualquier hora es buena para tomar una buena cerveza pasé a tomarme un doble (que al final fueron tres, cuando uno tiene vicio…) y comprobé que no había perdido tino al tirar cañas o en mi caso dobles. Para los amantes del vino dispone de una carta justa para agradar a todos los paladares.
La cervecería está recién reformada y todo está nuevo, muy limpio y cuidado, tiene una decoración taurina sin llegar a ser cargante como pueden ser los bares “engaña-guiris” del centro y cuenta con una barra donde la estrella es, como no, el grifo de cerveza Mahou y con unos taburetes con mesas altas y unas mesas normales para poder sentarse a tomar unas raciones. Dispone de una amplia carta de tostas en pan de hogaza cuya longitud puede ser tranquilamente de media barra de pan normal, es decir, una señora tosta, el precio va acorde con la calidad y tamaño de la tosta, una tosta que me llamó la atención fue la de Torta del Casar.
También tienen como buena cervecería de raciones una gran variedad de las mismas, cabe destacar los huevos rotos con jamón ibérico recién cortado y las patatas con un “mojo” casero para chuparse los dedos, una ventaja que te ofrece es que te puedes tomar media ración en vez de una entera lo cual te permite probar varias de una tacada. También dan desayunos variados ya que está situado en una zona donde hay varias oficinas aunque de este aspecto no os puedo decir nada porque no trabajo por la zona y porque soy más nocturno que diurno…
Sólo me queda deciros que si os decidís a pasar por allí lo podéis hacer cualquier día excepto los domingos que cierra por descanso y desear a Pedro suerte en su nueva aventura cervecera, me volverás a ver por allí.
Nuevo Riaño: recuperando el sabor de un clásico
C/ Andrés Mellado 71. Mapa.
Si en Madrid preguntamos a todos los grandes aficionados a la cerveza, con el dedo de una mano y me sobrarían 5, serían los que dirían que no conocieron y no consumieron, al menos una vez, una cerveza en este local.
Por motivos empresariales e inmobiliarios, este ‘templo de la cerveza’ fue cerrado a cal y canto. No obstante, casi enfrente, algunos trabajadores del antiguo Riaño decidieron continuar con ‘tan reconocida aventura’ y fundaron, como no podía ser de otra manera el ‘Nuevo Riaño’. La cervecería en su decoración no guarda mucha relación con su antecesora. No obstante tienen un ‘pequeño museo’ de jarras de cerveza clásicas y algún que otro objeto más, así como fotografías del Riaño original en hora punta.
CERVEZA
Ni un pero, es Mahou, bien tirada, con su dedo de espuma que no permite escapar el gas, en resumen, como mandan los cánones y un poco más fría que el resto de bares, tanto de la zona como de su competencia directa, esto es Doble, Fide, El Limón, la Cerveceria de Corps…
Además, cuentan con una bodega bastante aceptable, por lo que los amantes del buen vino también pueden gozar en este establecimiento.
TAPAS
En cada ronda de cervezas, tanto Tina, un encanto, como sus compañeras pondrán siempre al cliente un aperitivo, como aliciente, este siempre cambia. Te puedes encontrar en la primera caña unos cangrejos de río, como las típicas banderillas con la anchoa o unos rollitos de salmón y queso buenísimo.
Si entramos en el capítulo ‘raciones’ son todas de buena calidad, quizás no tienen la variedad de marisco que el Doble o el Fide, pero lo compensan con un embutido de alta calidad o unas tostas bastante grandes y muy bien elaboradas.
TRATO
Bastante bueno, el cliente notará que nunca sobra y que siempre hay una sonrisa sólo comparable a la buena cerveza que se va a tomar.




