Archivo de diciembre de 2006

Mesón del Pobre

22 de diciembre, 2006

C/ Cardenal Cisneros 40. Mapa.

Entrar en este sitio es viajar al típico mesón de pueblo con todos sus ingredientes: decorados de maderas, sillas de taburete, estrecheces, olores y adornos que el dueño ha ido poniendo sin ningún tipo de orden. Conocí este sitio con un amigo, al que igual que a mí nos gusta la cerveza y el buen comer, cuando explorábamos la calle en busca de tomar algo consistente.

EL BEBERCIO

Este no es el punto fuerte del sitio, dado que la cerveza es Amstel (antigua Águila) y mal tirada pero sala la papeleta con los botellines de Mahou que además ayudan a introducirte más aún en el ambiente de un mesón del pueblo. En cuanto a vinos pues también anda muy escasito de carta, un par de Riojas y un sólo Ribera del Duero, la verdad es que este aspecto del bar no merece más comentarios porque no da para más, paso ahora a describiros el punto fuerte del mesón.

A ZAMPAR!

Es aquí donde te llevas la verdadera sorpresa (y agradable para el que le guste unas tapas caseras). Para empezar tiene una amplia carta de tapas que se pueden encontrar en cualquier pero como en todos los sitios hay que intentar fiarse de las recomendaciones de las casa y es en el apartado de la carta bajo el nombre de sugerencias donde empezar a salivar como si no hubiera comido nunca. Me voy a centrar en tres raciones que si pasáis por ahí tenéis que probar:

– «No se que comer»: Pimiento rojo asado relleno de carne en salsa de tomate.

– «Cualquier cosa»: Croqueta gigante rellena de jamón, queso, besamel y un montón de cosas más.

– Picadillo con patatas y pimientos.

También cabe destacar los bocadillos que tienen todos ellos con nombre propio: «del paleto», «cuñado», «sibarita» y así hasta cerca de quince variedades muy bien seleccionadas en la mezcla de ingredientes, todos ellos en pan de hogaza o de pueblo y la mayoría de ellos son calientes. Un aspecto de la comida que hay resaltar es que TODA es casera y además de por el sabor se nota en que echando una mirada al fondo donde se encuentra la cocina se observa a la cocinera que podría ser perfectamente la madre o abuela de cada uno y es que como la abuela no cocina nadie.

EL LOCAL

Poco más tengo que decir además de lo que ya he explicado en la introdución, es un sitio pequeño, entrañable que te lleva al mesón del pueblo de cada uno de nosotros. El local es pequeño y siempre que he estado ahí estaba con clientela fuera un Martes o un Viernes, es importante comentaros que si pensáis pasaros por ahí no lo hagáis un domingo porque cierra por descanso del personal. La relación calidad precio es insuperable, comida casera, con raciones generosas y a buen precio, para que os hagáis una idea un par de raciones y un bocata para compartir y tres o cuatro botellines cada uno puede tener un total de 15€.

Los Amigos

12 de diciembre, 2006

Calle Ezequiel Solana esquina con San Fidel. Mapa.

Conocí este sitio por medio de los amigos de mi novia, y me dejó tan impresionado que lo tenía que plasmar aquí. Visto desde fuera puede parecer el típico bar de barrio donde se juntan los lugareños pero cual fue mi sorpresa cuando me di cuanta que allí había personas de varios barrios de Madrid y es que nada más entrar un cartel te anuncia lo que te espera, el cartel reza así: «Si el comer es tu ilusión pásate por los amigos a pegarte un atracón».

El local es pequeño y está siempre hasta la bandera y después de unos minutos entendí el porqué, el acceso a la barra para pedir es complicado pero lo solucionan con un camarero que pide por ti en la barra y te aprovisiona de bebida y comida, al poco de estar allí nos hicimos con un hueco que en seguida se nos quedó pequeño para la cantidad de tapas que nos sacaron con la bebida y es que siendo 8 personas nos sacaron 19 tapas!! eso sí algunas repetidas, entre ellas se pudo degustar patatas bravas, aros de cebolla, croquetas, calamares, salchichas, chorizo, empanadillas, bolas de patata, patata con bacon… la cantidad de comida es desproporcionada pero eso sí, como habéis podido observar es todo fritanga industrial.

Al final lo que pagas es la bebida que hayas consumido y no las tapas que os he comentado, que van por parte de la casa; yo personalmente salí del bar con la sensación de haberme comido un buey y es que llegó un momento que ya no daba a basto para comer todo lo que iban sacando. El camarero del bar llama a todos los clientes «amigo» en honor al nombre del bar supongo pero eso me hizo pensar como llamarían en el bar de enfrente, llamado «Los Enemigos», a los clientes… ¿enemigos? Un detalle curioso y muy práctico a su vez del sitio es que no dispone de los típicos dispensadores de servilletas sino de varios rollos de papel higiénico colgados por la barra y las paredes.

Habréis observado que no he hecho ningún comentario de la cerveza y es que la cerveza es Amstel (antigua Águila) y tirada deprisa y corriendo. El tamaño de las cervezas va desde el vaso de caña a la jarra de cerveza de medio litro pasando por el típico doble a 2.25€ (eso sí servido en vaso de tubo). Se puede pedir también una botella de vino por 10€ y con un «súper aperitivo» como dice la carta, que me da miedo pensar en que consiste… Los refrescos a diferencia de otros bares son botes de 33 cl. y con un coste de 2€.

Cervecería L’Europe

8 de diciembre, 2006

c/ Cardenal Cisneros nº 19. Mapa.

Es una cervecería al estilo alemán con un gran surtido de cervezas, las mas típicas de centroeuropa, van desde la cerveza de cebada pasando por la de trigo hasta la típica de abadía, vamos un surtido variado para los que le gusta disfrutar de la cerveza, en este caso, la de mas allá de nuestras fronteras.

Esta muy bien ambientada, al estilo alemán, con sus típicas mesas alargadas y sus bancos de madera, y en la barra cuelgan todo tipo de vasos y jarras y con grandes boles de snacks y en cuanto al servicio por lo general es bueno. En cuanto vuelva sacaré alguna foto para que podáis ver el sitio.

COMIDA

En este establecimiento se puede degustar un amplio surtido de comida típica de Alemania, en especial haré mencìón a lo más típico del lugar como el codillo asado, realmente bueno y sin olvidarme de una gran fuente de salchichas acompañadas de su guarnicion (ensalada, chucrut, …)

Si no recuerdo mal siguen teniendo una oferta del todo interesante, que consiste en lo siguiente: pagas alrededor de 20 euros (no recuerdo exactamente el precio) tienes barra libre de cervezas (las anteriormente mencionas de importación) durante unas 2 horas, este precio incluye comida, los camareros te van sacando bandejas de comida… imaginar el resto, acabas bastante lleno tanto de comida como de cerveza, pero merece la pena, yo lo recomiendo.

Eso si aconsejo ir con tiempo ya que suele estar lleno, sobre todo los fines de semana.

«Un sitio aconsejable para poder degustar cervezas de importación y buena comida a un precio módico».

Hay también un post en la cuchara sobre este local.

Cervecería Gran Sol, soletes a mogollón

4 de diciembre, 2006

C/ Rios Rosas nº 6. Mapa

Esta cervecería está situada en la calle Rios Rosas, después de haber pasado varias veces por delante de la puerta un día decidí entrar a probar este bar que habitualmente tiene bastante clientela y por algo será. No tardé mucho en descubrir el porque de tanta gente joven y en algunos casos no tan joven.

gran sol

CERVEZA MAHOU

Pocas explicaciones hacen falta teniendo en cuenta la marca de cerveza que tienen en los grifos, sólo he decir que cumple con los requisitos mínimos de una cerveza bien tirada cuyo precio oscila entre los 1.20€ de la caña a los 2.20€ del doble, también disponde de vinos de Ribera del Duero y Riojas para los amantes del zumo de uva «aderezado». Pero no es ente punto donde me voy a detener ya que el punto fuerte de este sitio son los «soletes».

SOLETES

Con esto no os estoy echando un piropo, sino que es el nombre que le dan a lo que todos conocemos como «pulguitas», esos mini bocadillos rellenos de los más variados ingredientes. Un detalle muy importante es que todos los soletes los preparan en el momento y no los tienen expuestos en una nevera como en la mayoría de los bares que conocemos cuando bajas a desayunar, tanto los fríos como los calientes son elaborados en el momento.

Entre los calientes cabe destacar dos de ellos: el de sobreasada con Brie fundido y el de tres quesos (con este último ya estoy salivando sólo de mentarlo) y entre los fríos el de jamón con pimientos o ensaladilla rusa que más que un solete es una señora ración con su pan. Otras recomendaciones son boquerones en vinagre con guacamole, pipirrana, jamón ibérico, lomo de Oza… tienen una amplia carta de estos mini bocadillos que oscilan la mayoría de ellos entre 1.90€ y 2.80€. Las tostas son otra de las opciones a tener en cuenta ya que son bastante generosas y de buena calidad aunque he de reconocer que los soletes están muy sabrosos.

LA CERVECERÍA

El local es de tamaño medio y en verano dispone de una amplia terraza, como la mayoría de los bares o cervecerías que solemos visitar no dispone de mesas pero si de varios taburetes y baldas al estilo barra para apoyar la cerveza o la comida, en mi opinión y a lo mejor me estoy saliendo un poco del tema, las cervezas se deben tomar de pie, ya que entran mejor y no te «aplatanas» pero para gustos los colores. Volviendo al tema la calidad-precio es bastante buena aunque según algunas opiniones consultadas es quizá un poco caro, en mi opinión es un sitio donde la calidad de la comida es buena (eso siempre se paga), el servicio es atento, educado y eficaz, el local está limpio y tengamos en cuenta una cosa para los devoradores de la noche de copas de Madrid, es un sitio donde se puede cenar para luego «empapar» lo que nos bebamos por ahí.

La Isla del Tesoro: Un vegetariano sorprendente

4 de diciembre, 2006

C/ Manuela Malasaña, 3. Tlf: 91 593114 40. Mapa

Este restaurante vegetariano en la misma calle Malasaña, al lado Bilbao, es uno de los sitios más interesantes que he conocido últimamente. Por desgracia no he podido volver con frecuencia, así que, en cuanto tenga ocasión, regresaré y ampliaré la información.

Lo primero que llama la atención es que no cumple casi ninguno de los tópicos que uno se espera de un vegetariano: la cuidada decoración, muy acogedora, está inspirada, claro, en el clásico de R. L. Stevenson. El ambiente es desenfadado, la clientela, joven, y los camareros pasan al tuteo rápidamente.

Y en cuanto a la cocina, proponen de lunes a viernes un menú de un país diferente cada día: Italia, Argentina, Marruecos… En ellos sorprende la calidad de los platos y los postres, y la originalidad de las texturas. Un aperitivo de garbanzos templados con ali-oli demuestra que se pueden hacer recetas ligeras con legumbres, sorprendentes y muy buenos, un queso frito con ensalada confecciona un primero atractivo y sobre todo una lasaña cuyo relleno hubiera asegurado que era carne picada, y sin embargo, estaba hecho con productos vegetales, excelente. Para rematar unos postres bien elaborados y una amplia gama de tés (fuera del menú) para alargar la sobremesa.

Para terminar de sorprender, el precio del menú es tan sólo unos 9 euros… En la carta podemos encontrar una amplia variedad que abarca las especialidades de los distintos países, eso sí a un precio sensiblemente superior. Sin duda la mejor opción es el menú, el único pero es lo corto de la oferta en éste, nos puede jugar una mala pasada y dejarnos un poco descolocados. Eso sí los menús van rotando y variando por semanas y garantizan que lo podamos visitar con frecuencia sin aburrirnos.

Tengo que volver a probar nuevos platos de la carta, y os seguiré contando más sorpresas.

Enlace: entrevista a los dueños.

isla del tesoro

Actualización, hemos vuelto en enero de 2007. Se puede corroborar todo lo dicho, el menú ha pasado a 9.5€, nos tocó el ruso: el aperitivo de garbanzos sigue como lo recordábamos, pastel de cebolla realmente extraordinario, acompañado de una ensalada muy bien aliñada, de segundo una strogonoff con seitán, bueno con predominancia de los champiñones y unos condimentos muy buenos, para cerrar bien la comida una macedonia con yogurt.

isla del tesoro

De nuevo una comida agradable, original, atractiva y que invita a repetir. Sí que destaca que a veces al hablar de vegetarianos pensamos en comida simple, ligera… y en este caso se trata de comida bastante elaborada, muy bien por cierto, y generosamente condimentada, de hecho es difícil saber lo que lleva cada plato, y quizás esa es una de las claves de su éxito.

Por cierto recomendable reservar, está muy lleno siempre.