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Norte y Sur: para comer bien

5 de junio, 2007

Bravo Murillo 95. Mapa.norte y sur. Telf: 915 535 153.

Situado casi en la glorieta de Cuatro Caminos, este lugar con toda la tradición de un bar antiguo, barra de metal incluida, nos espera para comer o cenar unos magníficos productos que se pueden ver en su vitrina desde la calle, las ostras, navajas o cigalas nos invitarán a entrar. Cuenta con una plancha justo a la entrada que es la protagonista de la cocina, y que a pesar de su situación no inunda el bar de humo.

Un buen sitio si quieres disfrutar de mariscos, verduras y carne a la plancha, a precio razonable, sin preocuparte mucho por el sitio ni por la bebida.

Bebida.

Este no es el punto fuerte desde luego, cerveza Águila (Amstel) tirada de forma irregular, si consigues que te la pongan en jarrita bien fría y con un poco de esmero puede pasar, no hay refugio en el botellín. Si lo que quieres son vinos el blanco de la casa es un poco duro pero se deja tomar, mientras que el tinto ya requiere más esfuerzo. Si vais varios conviene pedir una botella donde ya puedes elegir algo un poco bueno.

En las tapas tampoco esperéis nada, unas patatas fritas a lo sumo y no de las mejores, decididamente si lo que quieres es tomar unas cañas y punto este no es tu sitio.

Comida.

Aquí es donde viene lo bueno, básicamente pescados, mariscos, carne y verdura a la plancha. Platos sin ninguna elaboración, producto puro y bueno, no el mejor que se puede encontrar pero en un buen punto respecto al precio. Destacan las ostras a 12€ la docena, no las más grandes posibles pero buenas, un buen comienzo. Recomendables las parrilladas de verduras, bien variada o los trigueros y cebolletas por raciones sueltas. Tiene una oferta de marisco importante, todo a la plancha, que varía según el día, excelentes carabineros (caros como no puede ser de otra forma), gambas, cigalas, navajas y en ocasiones oricios u otros productos de temporada, en estos últimos, fuera del mar, destacan las setas en su época.

Para continuar la cena también cuentan con brochetas de mero u otros pescados, muy buenas, o con almejas a la marinera con un guiso sobresaliente, calamar o sepia a la plancha, en ocasiones también en brochetas, vamos que hay que echar un vistazo a la vitrina y a lo que hay por la plancha. Mención aparte merece la carne de buey a la plancha, unos 13€ para dos personas y ración que va variando según el número de comensales, muy sabrosa bien quemada por fuera y sangrante por dentro, vamos una maravilla, la pieza la ponen tal cual, cortada pero no separada, así que puedes disfrutar de esa visión, tendrás que quitar un poco de gordo, pero vale la pena.

Servicio y precio.

Depende del día, no es especialmente bueno salvo que te conozca un poco Beni, si es fin de semana está tan lleno que puedes estar una hora para cenar, como detalle odioso, a veces, no tienen tiempo ni de recoger la barra con lo cual si llegas a las 11 la imagen es impactante. Tienen un pequeño comedor y suele ser bueno reservar, aunque lo habitual es cenar en la barra o en las repisas del otro lado, eso sí en ningún caso llegues muy tarde porque a las 11, o muy poco más cierran el acceso aunque si estás dentro te quedes cenando hasta las 12.

No es especialmente caro, salvo que te metas en carabineros, setas o cigalas, con verduras, calamar y carne sin mucha bebida sales por unos 25€, algo razonable para la calidad del producto.

Berdi: agradable descubrimiento

14 de mayo, 2007

Blasco de Garay 66. Tel: 915438371. Mapa

Nada hace presagiar cuando vemos este local desde la calle, que bajo el aspecto de una cafetería de barrio normal vamos a encontrar un buen restaurante con buenos productos a precio razonable. Cuenta con dos comedores, uno más “de diario” donde estuvimos (a mi me gustan, y además estábamos sentados junto a una mini-exposición de los vinos) y otro algo más recogido y decorado.

La carta es bastante amplia, destacando los mariscos y las carnes. Entre los primeros navajas, berberechos y de fama los carabineros y las gambas, todo ello a la plancha, y en las carnes lo habitual. También preparan arroz caldoso, rabo de toro y algún que otro plato típico, en definitiva una cocina casera y mucha de producto sin más complicaciones ni aderezos innecesarios. Como en cualquier sitio el buen producto se paga, pero aquí se ve que no en exceso, mantiene una muy buena relación calidad-precio.

Tomamos un tomate con perejil, ajo y aceite, muy bueno y bien aderezado (eso sí te tiene que gustar el ajo) unos trigueros a la plancha, buenos y ración generosa, y una carne con patatas y pimientos del padrón, abundante, la carne muy tierna aunque la hubiera preferido más fuerte, quizás el solomillo (18€) habría sido mejor elección porque tenían un aspecto magnífico. También tuvimos ocasión de probar unos callos realmente excepcionales, no me extraña que sean especialidad de la casa, tenían el punto justo de picante y la salsa una consistencia buenísima, para mojar pan (cosa que hicimos, claro), desde luego muy recomendables.

Queda pendiente para la próxima una incursión en los mariscos, pero los pudimos ver en la vitrina y los carabineros y gambas tenían muy buena pinta. Con una carta así de amplia y esas raciones hacen falta varias visitas para explorarla toda. Para rematar cuentan con varios postres caseros, en nuestro caso natillas. En la sobremesa unos chupitos de pacharán Burgani, que no conocíamos y nos gustó. Todo, vino incluido, por 25€, razonable contando que quizás nos pasamos un poco en la cantidad, para tres en lugar de para dos habría llegado, sobre todo si hubiera sido en una cena.

Pudimos comprobar en la barra que la cerveza es Mahou clásica, tampoco es que estemos en una cervecería, pero cumplen bien el trámite. Mención aparte merecen los vinos, de la bodega Vinae Mureri de la Ribera del Jiloca en el suroeste de Zaragoza, vinos distintos, garnacha 100% con un sabor potente y personalidad definida, concretamente tomamos un Muret 2005, servido a la temperatura perfecta, que estaba realmente bueno.

Buen trato de un profesional de toda la vida, que siendo el dueño está pendiente de todo, y con un servicio de otra persona, suficiente para el local, también muy atenta a lo que el cliente necesita, con el trato cercano que se espera en un local así. (disclaimer: conocí al dueño en una cena unos días antes y ya habíamos intercambiado opiniones sobre hostelería, así que me dijo que le visitara, y tuvo con nosotros una atención especial, sobre todo a la hora de aconsejarnos y mostrarnos sus especialidades)

Un establecimiento que quizás pasa desapercibido para quien no sea de la zona, pero donde se pueden encontrar buenos mariscos y carnes a un precio razonable. Con una carta amplia y variada que se adaptará a todos los gustos. Los vinos si te gustan te harán repetir, no son fáciles de encontrar.

Lalanda Taberna

3 de mayo, 2007

Puerto Rico, 35 (tel: 91 359 57 69) Mapa. Costa Rica, 22. (tel: 91 359 46 42). Mapa.

Cuentan con dos locales, con ciertas diferencias, si el de Costa Rica es de pinchos el de Puerto Rico es de raciones para compartir, en este caso fuimos al segundo. Se trata de un local no muy grande pero con varias mesas para cenar (o comer) sentados y bastante cómodos, sin estar en medio de todo el mundo, agradable para juntarse un grupo de amigos, eso sí hay que reservar, al menos en fin de semana.

lalandaEfectivamente la carta está pensada para pedir platos o raciones para compartir. Se puede cenar bien, no sólo picar, con una buena variedad de ensaladas, entrantes, huevos rotos y carnes, una carta de vinos correcta, un poco corta quizás, por unos 25€, con bebida. Las preparaciones son buenas y muchas originales, podremos cenar a gusto y diferente, quizás un poco caro para ser «de raciones».

La lista de ensaladas es amplia y sugerente, se sale de lo convencional y mezcla bien los ingredientes dando lugar a distintas opciones apetecibles, tomamos dos (12€ cada una) y nos gustaron, una de mi-cuit de pato con manzana confitada, lechuga y una reducción de vino, y otra templada de trigueros, setas y jamón de pato. Como entrantes un buen queso provolone, algo que empieza a encontrarse en restaurantes de cualquier tipo y nacionalidad, y una tempura de verduras con salsa de soja, generosa y bien hecha, le hace ganar mucho la salsa, sino se haría un poco pesada de tomar. Para rematar elegimos la fuente de carne de entrecott con patatas paja y pimientos del piquillo (20€), buena pero a la que le faltaba un poco más de contundencia en el sabor.

Otras propuestas que parecían buenas eran las sartenes, de pollo y verduras o de cigalas, el hojaldre de ternera con Gorgonzola o el chorizo criollo en los entrantes u otras opciones en la carne como secreto ibérico, rabo de toro o lomos de ciervo, como se ve hay buena variedad para elegir. También destacan en la carta los huevos rotos con distintos acompañamientos (jamón, picadillo, gulas, chistorra…) que son especialidad de la casa, no los pedimos porque aparecen en casi todas los locales de raciones y porque según quien conocía el sitio tampoco son algo fuera de lo normal.

Para beber Mahou clásica tirada bien para cenar, no le pedimos tanto como para tomar sólo cañas, pero servida o en vaso de sidra sin llenar o cuando lo pides lleno en vaso de pinta. El vino que tomamos Prado Rey roble de 2005 que sin ser malo, por 14.50€ no fue una buena elección por 3 ó 4 euros había que haber tirado al Arzuaga, eso sí, sirvió para cenar.

La Giralda: Las apariencias engañan

28 de marzo, 2007

C/ Hartzenbusch 15. Mapa.

Ayer fuí al cine por la calle Fuencarral que curiosamente es paralela a la calle Cardenal Cisneros que tiene varios sitios de tapas y cervezas como El Mesón del Pobre o la Cervecería L’Europe comentadas en este blog, pues buscando un sitio para tomar unas cañas y picar algo antes de entrar al cine recordé que cuando era peque iba con mis padres a este sitio que me ocupa hoy. No recordaba muy bien como era pero si como llegar. Menos mal que no está en la Plaza Mayor o aledaños ya que visto desde fuera puede parecer el típico engaña-guiris del centro: Taberna con motivos andaluces y taurinos, cortina en la puerta de entrada, camareros uniformados… pues señores nada más lejos de la realidad, aquí se hace cierto eso de que las apariencias engañan.

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LA CERVEZA

Cuando entre por la puerta, lo primero a lo que dirigí mi mirada (deformación profesional cervecera) fue al grifo de cerveza, yo esperaba encontrar Cruzcampo pero resultó ser Amstel la cerveza por lo que se me torció un poco el gesto, pedimos un Ribera y una caña pensando en dar una oportunidad más a esa cerveza y quedé gratamente sorprendido del sabor suave y de la presión atenuada de la caña así que decidí seguir a cervezas, con las consumiciones nos pusieron un pinchito de aceitunas sevillanas aunque pude observar que no sólo tenían de «pinchito compañero» aceitunas sino queso, chorizo, etc, eso sí siempre una unidad por consumición.

LA COMIDA

Pude observar en la barra un tablón con las tapas de que disponían, todas ellas entre 2,80 y 3,90 €, entre las que cabe destacar los trigueros a la sal, la presa ibérica a la plancha o al whiskey, rabo de toro, habas con morcilla o huevos y sobre todo y no os podéis perder… ¡el salmorejo! servido con endivia, migas de jamón y huevo. Os he de decir que aunque lleven el nombre de tapa no tienen nada que envidiar a algunas medias raciones que he probado én algún que otro bar. Además de las tapas existe una carta de raciones bastante nutrida y con platos típicos andaluces. No podía faltar el «pescaito frito» como las pijotas, boquerones, chipirones, calamares etc. De casi todos los platos disponen de ración y media ración. Os recomiendo como media ración los chopitos (5,65) y los flamenquines (4€, se venden por unidades con uno para dos está bien), estos últimos son un rollo de empanado de lomo adobado, puntas de jamos, queso y bechamel servidos con patatas fritas y además ¡¡éstas últimas son caseras!!

EN GENERAL

Me sorprendió gratamente volver al sitio que me llevaban mis padres cuando era más joven y darme cuenta porque les gustaba tanto, aunque he de reconocer que si no conociera el sitio probablemente no hubiera entrado sólo por la apariencia externa. No tiene mesas ni taburetes en barra pero si dispone de comedor para cenas o almuerzos. El servicio, ejemplar, se nota que llevan años en esto y les gusta, amabilidad, eficiencia y educación. En la puerta tienen un cartel por el que se prohíbe la venta ambulante con lo cual puedes estar tomando unas cañas sin que te pregunten 5 chinos distintos que si quieres películas aunque como te parecen todos iguales al tercero ya estás a punto de pegarle una voz y tampoco es plan. Lo dicho, las apariencias engañan…

Sudestada: un asiático que hay que conocer

24 de marzo, 2007

Modesto Lafuente 64. Mapa. Tel: 91 533 41 54. Mapa.

Sudestada nace en Madrid como «sucursal» de uno original en Buenos Aires, no deja de ser curioso unos argentino montando un asiático. Recibe buenas críticas y es sin duda digno de visitarse si se es aficionado a esta cocina. El local decorado de forma zen, un poco frío, y para unos 25 comensales, imprescindible reservar para asegurarse mesa.

sudestada

Antes de todo, hay que llegar con ganas de probar cosas nuevas, fuertes, con contrastes, toda una experiencia para la que hace falta olvidarse de los sabores habituales y estar dispuesto a experimentar. La verdad es que recuerda a una curiosa mezcla entre cocina «moderna» por presentación, detalles, combinaciones y juegos de sabores con los aromas más auténticos de Asia.

Antes de describir el menú, una larga aclaración, no soy crítico gastronómico, ni especialista en asiáticos y tampoco he tomado nota de los cinco ingredientes de cada uno de los diez platos probados, se trata de contar la visión normal, como ya he hecho a varios amigos, en el fondo el objetivo del blog. Supongo que teníamos el menú degustación, y por todo lo que hemos probado y lo relativamente corto de la carta creo que hemos tenido una buena visión de su cocina.

Para empezar unos rollitos vietnamitas pero de tamaño considerable, no «de muestra» como suele ocurrir, con su correspondiente lechuga, menta y un poco de ensalada y la salsa para acompañar, muy buenos. Para continuar una excelente empanadilla con un relleno de fuerte sabor a jengibre, de lo mejor de la comida, después una ensalada de entrañas de cordero, menos mal que tenía alguna verdura picante, pero el sabor era duro de pasar, al menos para mi. Luego una empanadilla, pero con la masa cocida en lugar de frita y salsa de soja, imprescindible para tomarla, también buena.

Ahí empezamos con los segundos, arrancamos con unos secretos de ibérico con algunas verduras, excelentes, con un chorro de mango por encima que le daba muy buen punto a la carne, de acompañamiento un arroz frito con maíz, guisantes y alguna otra verdura, y unos taquitos, seguramente de carne de cordero, que preferí apartar para no estropear el sabor del cerdo. También algo de arroz blanco para bajar los sabores. Además es de los casos que esa guarnición de verduras no se debe dejar ahí, acompañaba a la perfección, de lo que se podía prescindir era de mojar la carne en la salsa.

Y para terminar otros dos platos, uno carne, ¿de cordero o cerdo? muy picante, para tomar junto con arroz blanco, muy buena también, como se puede ver el picante (y eso sin coger las guindillas) tapaba el resto, pero esta realmente rico, sin anular la capacidad de percibir sabores. Y por último un plato que se me ha quedado algo perdido, parecido a calamar en sabor, pero no debía ser, acompañado por fideos secos y algunas verduras.

En los postres un variado con los cuatro que tienen, donde destacaba mucho las tres texturas de chocolate (helado, crujiente y palitos) y algo menos el pudin de coco acompañado de helado del mismo sabor.

Todo esto acompañado por cerveza japonesa Kirin de botella, sabor seco y perfecto complemento para el picante; también tomamos un cava seco, muy bueno para empezar y postres pero avasallado en la comida por la potencia de los sabores. Como cerveza de grifo tienen Ambar, algo que ni me he planteado, la tengo especial manía.

El precio 40€ el menú, bebidas aparte, en la carta debe oscilar entre 30 y 40, hemos comido más de lo normal.

En cuanto al servicio muy bueno, tres personas en cocina y tres para sala, lo que para el tamaño del local es mucho. Curiosamente te explican cada plato y cómo comerlo, utensilio recomendado, si echarle la salsa o no, choca un poco, pero es realmente útil para conocer su cocina y disfrutarla en plenitud. El trato muy bueno y rápido y además hemos prolongado la sobremesa más allá de lo razonable y en ningún momento nos han dicho nada. Sólo un pero en cuanto al local, a este nivel «los fogones» deberían estar más separados del comedor, el ambiente se carga un poco.

Toda una experiencia por los sabores asiáticos, es curioso como aunque se mezclan varios y algunos son desconocidos, se puede percibir cada uno de ellos por separado, no es un «pastiche» y además cada plato tiene su personalidad propia.

Tras lo visto, yo recomendaría el siguiente menú: rollitos vietnamitas, empanadilla (la frita), secreto ibérico si apostamos por lo flojo y la carne picante si nos aventuramos y para cerrar chocolate tres texturas, acompañando con la cerveza Kirin. Y además de eso, preguntar, seguro que nos explican todas las opciones y nos ayudan a confeccionar un buen menú, la parte «didáctica» la hacen bien.

Venta la tortilla: el mejor cocido fuera de Madrid

28 de febrero, 2007

Carretera de Burgohondo km 9 Ávila. Tel: 920.22.99.64. Mapa.

Cuando el otro día fui a Ávila pensé en acudir a la típica ciudad patrimonio de la humanidad, con todas las características que esto conlleva, esto es, un centro histórico muy limpio, calles peatonales y restaurantes con una gastronomía muy cuidada, para que así nuestro bolsillo se quede en el establecimiento.

Eso era lo que creía hasta que al preguntar por la comida me comentaron que habían reservado un cocido en este establecimiento. El sitio en cuestión está a las afueras de la ciudad y no tiene pinta de ser un restaurante al uso, más bien una casa de comidas. Cuando entras el ambiente es de bar de pueblo y la gente se suele concentrar al principio en la barra.

CERVEZA

Tengo una máxima de no pedir nunca cañas o dobles fuera de Madrid, pues la cultura cervecera es casi genuina e inexportable de la capital, es por ello por lo que me centré en el botellín, era de San Miguel y como tal ni bien, ni mal sino todo lo contrario. En cuanto al vino, el de la casa es bastante apañado, pero eso si para combinarlo con gaseosa. En resumen, en este capítulo cumplen sin más.

GASTRONOMÍA

Tienen los productos típicos abulenses como el chuletón, el cochifrito y las patatas revolconas. No obstante su estrella principal es el cocido. Así hay que reservar dos veces, una la mesa para ir a comer y luego el número de raciones que se van a consumir.

COCIDO POR FASES

Todavía no conozco a dos personas que consuman el cocido de la misma manera y, evidentemente, en este caso que eramos ocho, pues tampoco. Al principio comienzan trayendo un perolo de barro bien colmado de sopa con su capita de grasa, humeante y muy caliente, que bien viene para los días de frío, además si te quedas con hambre se puede repetir. Una vez que se ha abierto fuego vienen los garbanzos, también los traen en un perolo, bien saturado, combinado con patatas.

En otra fuente traen las berzas típicas para combinar. En este punto comenzaron las ‘disensiones’ a mi personalmente me gusta combinarlo todo y echar un chorro de aceite, un amigo mio prefiere ponerle cebolla cruda, pués bien, se pide, te lo traen amablemente y se acaba la polémica.

En este punto pasamos a las palabras mayores; el show de la carne. Una fuente colmada hasta los topes de morcillo, morcilla, chorizo y luego…el tocino, si este manjar tan agradable que aguanta 5 minutos en la boca y en el sabor y toda la vida en las ‘carnes’. No obstante, vale la pena el sacrificio.

El sabor de todo el compendio en general es tan bueno que no pasa nada por tener gula, incluso creo que es normal.

LOS POSTRES

Son caseros, no obstante la especialidad es el arroz con leche y las natillas, impresionantes, vale la pena poner la bandera con uno de ellos. No obstante yo pasé una fase más y me tomé un licor de hierbas artesano que también estaba muy rico

PRECIO

Bastante asequible, tocamos a unos 20 euros por barba, un gran precio teniendo en cuenta todo lo que habíamos consumido

TRATO

Bastante bueno, se interesan por ti y como son conocedores de la idiosincrasia del plato que preparan dan facilidades para que cada cual lo consuma de una manera o de otra

CONSEJO

Como siempre que hablamos de un sitio con calidad, os recomendamos que reservéis con tiempo y, sobre todo, avisad si vais a tomar cocido madrileño.

El Ñeru: el asturiano más castizo

10 de febrero, 2007

Bordadores, 5. Mapa.

En el centro de Madrid se puede disfrutar en el Madrid de los Austrias, de los Borbones, pasear por la Calle Mayor y realizar un sin fin de actividades. No obstante la mejor manera de finalizar una jornada así es tomando unas cañas por la zona más emblemática de la capital. Además en ese paseo hay un lugar donde se pueden reponer fuerzas y, sobre todo, degustar platos típicos asturianos regados con buena cerveza.

CERVEZA

Es Mahou, y aunque no es su fuerte, la tiran más o menos dentro de los cánones de la buena cerveza, con espuma, dejando reposar mínimamente los tiempos y sobre todo fría.

Además, como buen asturiano que se precie, también tienen botellas de sidra con sus vasos típicos, para poder escanciarla, eso sí, los que sepan porque yo no soy experto.

En cuanto a los vinos, no puedo hacer una valoración porque cuando he ido no los he testado

GASTRONOMÍA

Siempre que se pide una consumición te dan a escoger entre una rebanada con queso de cabrales a la sidra que está buenísima, un plato con chorizo asturiano, que también merece una mención especial o un pincho de tortillas de patatas. Aunque este último no esté mal yo recomiendo los anteriores.

En el capítulo de raciones, son de alta calidad, buenísimas y sobre todo, en relación calidad-precio, bastante ajustadas. Tienen restaurante, con muy buena fama, pero a este capítulo no he llegado aunque prometo hacerlo y valorar esta circunstancia. Podéis ver la opinión al respecto de los amigos de «la cuchara«.

TRATO

Normal, con cada caña o consumición te ponen una tapa y si dejas una propina tocan un cencerro de vaca.

CONSEJO

Si venís durante el fin de semana hacedlo con tiempo porque se suele llenar y poner hasta arriba.

Museum: cocina de diseño razonable

15 de enero, 2007

c/ Argumosa 30. Cierra domingos. Mapa.

Al lado del museo Reina Sofía y en una calle con bastante ambiente encontramos este local moderno, al estilo de un café con comedor, que no hace presagiar que tengan una cocina de diseño.

museum

En primer lugar aclarar que no soy un fanático de este tipo de cocina, pero tampoco un detractor, si las cosas están buenas y a un precio razonable perfecto. Tampoco se trata de hacer una crónica gastronómica e incluso el término «de diseño» podría ser discutible, digamos que también vale moderna, incluso un tanto minimalista… pero de alguna forma hay que llamarlo para que nos entendamos.

La carta muestra tres ensaladas, cinco entradas, dos pescados y tres carnes, así como dos tostas, realmente muy poco, pero suficiente para comer y elegir lo que nos apetece. El día que estuve comiendo tomamos un menú cerrado un tanto distinto a la carta pero parecido a muchos platos y que sirve para ver la cocina que hacen.

Un entrante que era una sopa fría basada en el ajoblanco con base de tomate, muy cremosa y con algunas pasas y frutos secos, buena combinación. De primero una lasaña (realmente un par de obleas tipo canelón, muy finas) con setas variadas, trigueros y cierto aroma a trufas (junto con algún ingrediente más, ya sabéis larga explicación al traer el plato, imposible de recordar todo), extraordinaria, lo mejor de la comida.

De segundo un bacalao tibio con espinacas, crema de idiazabal y reducción de Pedro Ximenez, buena pero lo más flojo para mi gusto, un tanto seco el bacalao y el acompañamiento no iba mal pero no se unía con el pescado de la forma deseable. Por otro lado pidieron un solomillo al ravioli de maíz que tenía buen aspecto y gustó mucho Finalmente un postre de frutas levemente horneadas, con canela y una salsa dulce (tipo leche condensada por decirlo de alguna manera) muy buena. Basándose en la carta, en platos parecidos, esto debe de andar por los 35€ con vino, correctos pero nada del otro mundo, lo básico para comer.

La presentación de todo muy buena y el servicio profesional, quizás un tanto distante, y eso que me gusta más la seriedad que la cercanía. El local y el ambiente muy agradable, muy pocas mesas, pero poco ocupadas.

Se trata por tanto de un sitio para probar, que por unos 30€ persona permite tomar una cocina bien hecha, muy cuidada y bastante sofisticada, en un lugar donde vamos a estar tranquilos. En mi opinión ideal para compromisos (si se ajusta a nuestro presupuesto) , comida no muy contundente, muy buen sitio y relativamente de moda, por la cocina y por la zona. Lo que no nos permite es repetir demasiado dado lo corto de la oferta, habrá que ver si cambian la carta con frecuencia y ver la carta de vinos por si queremos salir un poco de lo más normal.

Ficha del local en lanetro

Cervecería L’Europe

8 de diciembre, 2006

c/ Cardenal Cisneros nº 19. Mapa.

Es una cervecería al estilo alemán con un gran surtido de cervezas, las mas típicas de centroeuropa, van desde la cerveza de cebada pasando por la de trigo hasta la típica de abadía, vamos un surtido variado para los que le gusta disfrutar de la cerveza, en este caso, la de mas allá de nuestras fronteras.

Esta muy bien ambientada, al estilo alemán, con sus típicas mesas alargadas y sus bancos de madera, y en la barra cuelgan todo tipo de vasos y jarras y con grandes boles de snacks y en cuanto al servicio por lo general es bueno. En cuanto vuelva sacaré alguna foto para que podáis ver el sitio.

COMIDA

En este establecimiento se puede degustar un amplio surtido de comida típica de Alemania, en especial haré mencìón a lo más típico del lugar como el codillo asado, realmente bueno y sin olvidarme de una gran fuente de salchichas acompañadas de su guarnicion (ensalada, chucrut, …)

Si no recuerdo mal siguen teniendo una oferta del todo interesante, que consiste en lo siguiente: pagas alrededor de 20 euros (no recuerdo exactamente el precio) tienes barra libre de cervezas (las anteriormente mencionas de importación) durante unas 2 horas, este precio incluye comida, los camareros te van sacando bandejas de comida… imaginar el resto, acabas bastante lleno tanto de comida como de cerveza, pero merece la pena, yo lo recomiendo.

Eso si aconsejo ir con tiempo ya que suele estar lleno, sobre todo los fines de semana.

«Un sitio aconsejable para poder degustar cervezas de importación y buena comida a un precio módico».

Hay también un post en la cuchara sobre este local.

La Isla del Tesoro: Un vegetariano sorprendente

4 de diciembre, 2006

C/ Manuela Malasaña, 3. Tlf: 91 593114 40. Mapa

Este restaurante vegetariano en la misma calle Malasaña, al lado Bilbao, es uno de los sitios más interesantes que he conocido últimamente. Por desgracia no he podido volver con frecuencia, así que, en cuanto tenga ocasión, regresaré y ampliaré la información.

Lo primero que llama la atención es que no cumple casi ninguno de los tópicos que uno se espera de un vegetariano: la cuidada decoración, muy acogedora, está inspirada, claro, en el clásico de R. L. Stevenson. El ambiente es desenfadado, la clientela, joven, y los camareros pasan al tuteo rápidamente.

Y en cuanto a la cocina, proponen de lunes a viernes un menú de un país diferente cada día: Italia, Argentina, Marruecos… En ellos sorprende la calidad de los platos y los postres, y la originalidad de las texturas. Un aperitivo de garbanzos templados con ali-oli demuestra que se pueden hacer recetas ligeras con legumbres, sorprendentes y muy buenos, un queso frito con ensalada confecciona un primero atractivo y sobre todo una lasaña cuyo relleno hubiera asegurado que era carne picada, y sin embargo, estaba hecho con productos vegetales, excelente. Para rematar unos postres bien elaborados y una amplia gama de tés (fuera del menú) para alargar la sobremesa.

Para terminar de sorprender, el precio del menú es tan sólo unos 9 euros… En la carta podemos encontrar una amplia variedad que abarca las especialidades de los distintos países, eso sí a un precio sensiblemente superior. Sin duda la mejor opción es el menú, el único pero es lo corto de la oferta en éste, nos puede jugar una mala pasada y dejarnos un poco descolocados. Eso sí los menús van rotando y variando por semanas y garantizan que lo podamos visitar con frecuencia sin aburrirnos.

Tengo que volver a probar nuevos platos de la carta, y os seguiré contando más sorpresas.

Enlace: entrevista a los dueños.

isla del tesoro

Actualización, hemos vuelto en enero de 2007. Se puede corroborar todo lo dicho, el menú ha pasado a 9.5€, nos tocó el ruso: el aperitivo de garbanzos sigue como lo recordábamos, pastel de cebolla realmente extraordinario, acompañado de una ensalada muy bien aliñada, de segundo una strogonoff con seitán, bueno con predominancia de los champiñones y unos condimentos muy buenos, para cerrar bien la comida una macedonia con yogurt.

isla del tesoro

De nuevo una comida agradable, original, atractiva y que invita a repetir. Sí que destaca que a veces al hablar de vegetarianos pensamos en comida simple, ligera… y en este caso se trata de comida bastante elaborada, muy bien por cierto, y generosamente condimentada, de hecho es difícil saber lo que lleva cada plato, y quizás esa es una de las claves de su éxito.

Por cierto recomendable reservar, está muy lleno siempre.